martes, 20 de julio de 2010

Mordisco sobre Mordisco (Capítulo 3)

CAPÍTULO 3
Entrada xx/xx/xxxx
Todavía me tiemblan las manos.
Ayer por primera vez, tuve a ese hombre entre mis brazos.
Lo sentí contra mi piel, olí su dulce fragancia. No pude parar de hacerlo mío. A pesar de sus chillidos y sus gritos, no me importaba. Su cuerpo era demasiado frío para sentirlo agradable y a la vez, su textura, su olor, el deseo de sus hermosos ojos rojos… no podría describirlo.
Nunca tendré de nuevo un sexo tan delicioso, tan brutal.
Solo recordar como de profundo estuve enterrado en él, como sentí los músculos de su culo apretados alrededor de mi verga… es suficiente para que se me ponga dura.
Es asombroso y aterrador a la vez, pues… siempre he presumido de ser una persona tranquila, amena, que amaba a su compañera con toda el alma. Y ahora, apenas a unos meses de su pérdida, he tenido un enloquecedor sexo… con un hombre.
Estoy inquieto.

* * * *
—Entonces… ¿Tuvo sexo con él?

—Ya te digo. Por los gemidos que lanzaban, quedó bastante claro que se lo estaban pasando en grande.

—Pero Neo, nunca…

—¿Nunca ha tenido esas inclinaciones? Tampoco creo que las tenga ahora.

—Pero acabas de decir…

—Era una apuesta, Dayira. Si vieras a ese vampiro con tus propios ojos, te darías cuenta, de que no es muy difícil que te ponga cachondo aun siendo un tío.

—E-eso no es muy a-agradable de escuchar, Eric —una puerta se abrió, sobresaltando a los dos confidentes—. F-fue peligroso. No s-sabíais que clase de vampiro era.

Las voces se fueron uniendo una a las otras, formando una conversación que empezaba a crisparle los nervios a Neo. De un salto, se incorporó en la cama.

—¡Malditos bastardos! —gritó—. ¡¿Queréis iros a marujear fuera de mi habitación?! ¡No solo no me dejáis dormir, si no que estáis hablando de mi como si no estuviera delante!

Eric, que del susto se cayó de la silla, se rió tontamente, colocándose detrás de su novia por si a su jefe le daba por enviarle otro ataque mental de los suyos.

—Ya, ya, Neo. Tampoco es para tanto. Solo le contaba a Dayira lo ocurrido.

Y esa fue la primera vez en dos semanas que Neo giraba para ver el rostro de su amiga. Una amiga que había sido más que eso, su hermana. Se sintió avergonzado de no poder cumplir su promesa, de no haber podido escogerla a ella. ¡Pero él no elegía! ¡No estaba dentro de sus dominios denominar quién sería su pareja para toda la eternidad! Y aunque Dayira era la mujer que más había amado en el mundo, no era su persona predestinada. No lo era…

Dayira le sonrió cuando vio esa mirada apenada en la cara del Alfa. Se acercó y sentándose en la cama a su lado le acarició el pelo lentamente. Como solía hacer cuando tenía alguna preocupación desde que era un crío.

—Neo, cariño, ¿puedes dejar de comportarte así? —miró unos momentos a los demás en la habitación y decidió que no habría problema en hablar frente a ellos, después de todo Eric era el mejor amigo del Alfa. Ya estaría enterado—. Lo intentamos. Fue una noche maravillosa. Sentí la felicidad que muchas veces había imaginado. Pero no resulté ser tu compañera, ni tu tampoco él mío. Con esas cosas no se puede hacer nada. Ni es tu responsabilidad, ni es la mía.

—Dayira, tu sabes que yo te quiero, ¿verdad?

La chica, le sonrió, cerrando los ojos cálidamente cuando Neo le acarició el rojizo cabello, colocándolo detrás de su oreja.

—Y yo a ti, cariño, y yo a ti —con dulzura, ella se agachó y le dio un delicado beso en los labios. No había pasión en él, ni deseo, era tierno y suave—. Ahora solo nos queda esperar a que aparezcan nuestras medias naranjas. Además… —dijo ahora con una risotada y poniéndose de pie—. Todavía puedo presumir de ser la mujer más cercana a nuestro Alfa, estaré bien.

Neo asintió, enseñándole los blancos dientes en una sonrisa lobuna.

—Siempre lo serás, Dayira —suspiró y se volvió a echar en la cama, tapándose con las sábanas y girándose hacia la ventana. Se estaba cómodo así, rodeado de gente querida mientras se estaba calentito en una blanda cama. Un momento... su vista se clavó de nuevo en el exterior que dejaba ver la ventana—. ¿Es de noche?

Eric se rió.

—Desde que volvimos te la has pasado durmiendo. Seguramente recobrándote de la sangre que ese vampiro te succionó mientras te lo tirabas. Casi no he podido aguantar las ansias de enterarme de todo. Estuve a punto de despertarte pero…

—Te hubiera despedazado —amenazó cómicamente Neo.

—O me hubieras dejado tonto con uno de tus ataques por dos horas —bromeó Eric—. De todas formas, yo hubiera salido perdiendo, así que… decidí esperar. Ahora, suelta por esa boca.

Neo lo miró por unos instantes, con tanta furia que la pobre Aisha dio un paso hacia atrás, colocándose tras su compañero. Eric se volvió a reír.

—Si las miradas mataran…

Neo iba a abrir la boca para responder cuando alguien llamó a la puerta. Dayira se apresuró a abrirla, apartándose justo en el momento que un chico muy conocido por todos entró en la estancia.

Izan, vestido con una larga capa blanca se acercó a Neo, portando una carta sellada en la mano.
Era bastante raro que él saliera de sus aposentos. Le gustaba demasiado quedarse tranquilamente a leer y buscar en la historia de sus antepasados como para recorrer la mitad de la mansión y llegar hasta él.

—¿Que te trae por aquí, Beta?

Izan rodó los ojos. Todo el mundo en la manada lo llamaba por ese apodo, y no era para nada agradable, si no que le resultaba problemático. Con lo que le gustaba a él ir de desapercibido.

—Alfa —le respondió, en el mismo tono—. Me han traído esto. Parece que la manada del Oeste quiere asilo después de un ataque producido por la manada del Norte.

Neo bostezó y agarró la carta, leyéndola con rapidez para después devolvérsela.

—Tú eres mi Beta, mi consejero. ¿Qué hacemos? No es que me importe mucho que le ocurra a la manada del Oeste. Le estuvieron jodiendo la vida a mi padre durante muchos años.

Izan lo pensó atentamente, aunque había algo que le sorprendía mucho más. Después de muchos años, Neo había mencionado a su padre sin pestañear siquiera. Su mirada y la de Dayira se cruzaron, pero ninguno dijo nada.

Decidió seguir con el tema que tenían entre manos.

—Si le cedemos el asilo, nos tendremos que enfrentar contra la manada del Norte. Si no lo hacemos, nos atacaran ambas. Decidamos, lo que decidamos, tendremos unas cuantas escaramuzas.

Un silbido alegre de Eric resonó en la habitación. Todos lo miraron mientras él daba vueltas con Aisha en brazos. La chica se reía sin saber que pasaba, pero con solo ver la cara de felicidad que tenía su compañero, ya bastaba para formarle la sonrisa a ella.

—Podrás ver por primera vez porque todos en este lugar temen a Golden. El lobo más hermoso de todos los tiempos.

Neo le sonrió a Eric por su ocurrencia. No era muy agradable que todos pensaran que era el lobo más hermoso que hubiera existido, pero también reconocían que era el más fuerte y con eso le bastaba.

Terminó levantándose de la cama, vistiéndose con cualquier cosa, sin importarle que todos estuvieran viendo su masculina desnudez. Dayira ni siquiera se volvió, aunque Aisha sí que agachó la cabeza algo avergonzada.

—¿Y entonces? —apresuró Izan, que estaba deseando volver a su cuarto y terminar de leer un libro muy interesante que había encontrado en una de las salas más antiguas de la enorme biblioteca.

—A ver… si tenemos que pelear, da igual si es con una manada o dos, podíamos aprovechar y quitárnoslas de en medio. Beta, diles que no vamos a arriesgarnos a darles asilo y que después nos maten mientras dormimos calientes en nuestras camas. Si están en peligro que luchen y si no pueden que mueran —se peinó el cabello dorado con los dedos hacia atrás y le sonrió socarronamente—. Esa es nuestra ley, la ley de los Lobos. Los débiles son devorados por el fuerte. Pedir clemencia es humillante. Recuérdaselo.

Eric lo miró con total admiración, igual que Dayira. Sin embargo, Izan se rascó la nuca con total fastidio, asintiendo mientras se dirigía hacia la puerta.

—Bien, pero no vayas muy lejos. He tenido un mal presentimiento.

Neo chasqueó los dientes molesto. Su Beta pocas veces se equivocaba. Bostezó y miró la oscuridad de la noche. Puede que solo se alejara un poco, lo suficiente para llegar a cierto sitio. No pudo evitar reírse de sí mismo. Se estaba volviendo loco.

—Solo iré hasta la ciudad, no te preocupes.

Izan lo miró de reojo antes de salir y cerrar la puerta. Si las cosas estaban así no habría nada más que añadir. Pero él, había visto la mayor parte en una de sus visiones, y ahora estaba ese libro. Las cosas se pondrían mucho más difíciles a partir de ahora, sobre todo si su Alfa no sentaba cabeza.

* * * *

Eric bostezó, apoyado contra la pared mientras observaba las mujeres bailar frente a él, las luces corriendo brillantes sobre su cabeza, el olor a alcohol embriagar el ambiente y por no mencionar, algunos restos de vómitos que le estaban revolviendo el estómago. Estaba ya harto de aquel sitio.
—Es el tercer día —le gruñó a Neo, rascándose descuidadamente la cabeza—. ¿Se puede saber que demonios esperas? ¿No creerás que ese vampiro vaya a aparecer de nuevo? —se rió, apoyándose en su hombro. Recibió tal mirada de Neo que volvió a retirarse con rapidez—. Ahí vamos de nuevo, no me mires así que me da mal rollo.

La risa suave y fresca de Dayira acalló cualquier réplica de Neo. El cual bajó la cabeza y siguió mirando al frente, pacientemente.

—Vamos, Eric. Déjale en paz. Vete si quieres, yo esperaré con él. Me muero de ganas de ver a ese vampiro tan guapo.

Eric negó con la cabeza.

—A ti te va todo, ¿verdad?

Dayira abrió la boca ofendida, y estuvo a punto de saltar sobre Eric para morderlo cuando Neo la agarró de la cintura y la pegó a él.

Ambos miraron a su jefe, como este se tensaba y levantaba la cabeza. ¡Uh Oh! Tenían visita, y una la mar de esperada.

Raven estaba frente a ellos. Con unos pantalones de cuero muy ceñidos y un jersey gris. Aquella ropa lo hacía ver un poco más alto, y por los movimientos que hacían sus manos aun estando dentro de los bolsillos de su pantalón, se podía apreciar lo nervioso que estaba.

Hacía varios días que quería acercarse. Pero no se atrevía. Había estado observándolo desde lejos, esperando a que él hiciera algún movimiento. Estaba seguro de que el lobo Alfa sabía su posición, pero aun no se aproximaba a él, como si el que tuviera que dar el primer paso fuera el mismo vampiro.

Hoy había llegado con una chica y ese mero hecho lo había vuelto ansioso, tanto que sus pies se habían movido por si solos y antes de darse cuenta ya estaba frente a Neo. Observó con el ceño fruncido a la chica que tenía agarrada por la cintura y pegada a su cuerpo.

Era hermosa, la mujer más hermosa que había visto nunca. Puede que si su belleza no se eclipsara por culpa del Dios rubio que tenía a su lado, no hubiera podido evitar hacerla su próxima presa. Pero ese Neo… ese maldito lobo conseguía nublar a cualquiera que estuviera cerca de él. Con ese hermoso cabello, sus enormes ojos azules, su masculina y morena piel. Hoy iba vestido con otro de esos pantalones vaqueros desgastados y en la parte superior un chaleco sin mangas, holgado y que dejaba ver cada uno de sus músculos, tanto en los brazos como en el estómago. Ni siquiera llevaba una camiseta debajo.

Raven sintió un tirón en sus pantalones. ¿Qué diablos le ocurría? ¡Estaba peor que sus padres!

Siguieron mirándose a los ojos por un tiempo, hasta que Neo decidió cortar de lleno aquella atmósfera.

—Por fin te acercas.

Eric se volvió sorprendido.

—¿Por fin te acercas? ¿Pero es que estaba por aquí?

Neo se rió, dándole una colleja graciosa a su amigo mientras soltaba a Dayira, la cual se paró a su lado.

—Lleva ahí los tres últimos días. Estaba esperando a que viniera a mí por su propio pie —como muchas veces desde hace unos días, se rascó el pecho—. Creía que nunca reuniría el valor suficiente.

Raven no contestó, solo olisqueó el ambiente. Si, sin duda, todos los demás que estaban con él eran lobos.

—¿Porqué un licántropo, y ni más ni menos que el Alfa, se acostó conmigo? ¿Con un vampiro?

—Que directo —suspiró Neo, metiéndose la mano en el bolsillo para sacar un paquete de tabaco. Vacío. Nervioso lo aplastó y lo tiró al suelo—. Mierda —gruñó—. Mira, era solo una apuesta, aunque no te niego que disfruté mucho de follar contigo.

¿Apuesta? ¿Era una apuesta? Raven abrió ampliamente los ojos, sin creerse lo que oía. ¿Se había acostado con él por una apuesta nada más? ¡Nunca se había sentido más humillado en toda su vida! Nadie lo había tratado de esa forma. A él, al heredero del clan Shadow.

Antes de dejarse llevar por su rabia, recordó algo que su madre había dicho, una de las preguntas que había querido formular desde el principio.

—Si nos odias tanto como para asesinarnos a sangre fría… ¿cómo has podido acostarte conmigo? Aunque fuera una apuesta.

Neo quedó quieto unos momentos y fijó la vista en él. ¿Cómo podía haberlo hecho? Si, los vampiros le resultaban repulsivos, pero él… tan alto, fibroso, con el porte de un príncipe, ese cabello sedoso y oscuro, y su rostro, tan bello, tan hermoso para ser un hombre. Buff ¿Quién podría haberse resistido?

—Sexy.

—¿Qué? —preguntó Raven, sin entender.

Neo se tapó unos momentos la cara para después encararle descaradamente.

—Que eres insoportablemente sexy, tío —soltó de golpe—. Puede que si no hubiera existido tal apuesta, nunca te hubiera conocido. Pero te puedo asegurar, que una vez que te hubiera tenido frente a mí, habría hecho lo que fuera por pasar una noche contigo. Aunque solo fuera una.

Raven sintió un fuerte ardor en las mejillas. Arrugó la frente y echó el rostro hacia otro lado. Lo último que quería ver era los brillantes y seguros ojos azules de aquel lobo, o la expresión de desconcierto que tenían sus dos acompañantes.

Sintió de nuevo aquel picor en el cuello, rascándoselo por encima del jersey. No sabía que decir, no sabía que… alzó el brazo y se tocó el hombro.

—Olvida lo de antes —carraspeó, bajándose el cuello del jersey y mostrándole la marca en su piel cristalina—. ¿Sabes algo de esto?

Neo se acercó a Raven para mirarle el cuello, elevó una ceja y después bordeó la estrella con sus yemas. Se le abrió la boca de par en par.

—¡Eric! —gritó, sobresaltando a su amigo, el cual se acercó a toda prisa—. Dime que esto no es la marca de emparejamiento.

Eric se inclinó y la observó por unos segundos. Después con total seguridad asintió.

—Si, lo es. No hay ninguna duda. A Aisha le salió una absolutamente igual al día siguiente de intercambiar fluidos con ella.

—Esa es la estrella de la manada. Recuerdo que mi madre tenía una igual en el brazo —aportó Dayira.

Neo apretó la mandíbula. Cuando un lobo y una loba se convertían en compañeros, a ella le salía una estrella ardiente donde hubiera sido mordido y a él una en el pecho. ¿Se había costado Raven con una loba?

Apretó la mano hasta formar un puño. No sabía porque pero el solo mero hecho de pensarlo le enfureció de manera aterradora.

—Asqueroso chupa sangre —aulló, agarrándolo del jersey y tirando de él. Raven aguantó la respiración, demasiado inquieto para defenderse, y por supuesto, pensando en las consecuencias de que lo hiciera—. ¿Te has tirado una Loba? ¿Cuándo? ¿Quién?

Era la primera vez que llegaría tan lejos. Pero mataría a esa mujer, la mataría. Y sabía que tendría que buscar en su manada. La estrella solo nacía en ella. Apretó más al vampiro contra él, quería respuestas. ¡Y las quería ahora!

Raven alzó una ceja. Estaba totalmente perdido.

—No sé de que diablos hablas. Ese estúpido dibujo salió la misma noche en la que me acosté contigo.

Neo se rió, negando furioso con la cabeza.

—No intentes engañarme, asqueroso vampiro. Dos hombres no pueden ser compañeros. Y en el desquiciante caso de que eso ocurriera, yo también tendría una estrella en el pe…

—La tienes —la voz de Eric se alzó sobre la perorata del Alfa. Apartó el chaleco un poco hacia la izquierda, y tan sorprendido como Dayira, señaló la marca rojiza que su jefe tenía sobre el corazón—. ¿Qué diablos? ¡La tienes!

Neo se llevó una mano al pecho, tocando la marca de emparejamiento con total incredulidad. No podía ser, aquel vampiro lo estaba engañando. No podía… ¡¿Pero que mierda?!

—Si la estrella está roja y escuece, él es tu compañero designado por el destino —dijo Dayira, mirando las inclinaciones de algunas líneas de la estrella. Si después de acostarte con alguien y morderle, aparecía una estrella rojiza que les quemara estaba claro que eran compañeros para toda la vida. Una vez que se unieran está se quedaría negra como un tatuaje. Pero si solo….—. En la última semana… ¿te has acostado con alguien a parte de él? —le preguntó la chica a su amigo de la infancia.

Neo se mordió el labio, sintiendo la mirada fija de Raven sobre él.

—No, diablos, no —gruñó—. Si yo tengo esta marca hace pareja con la suya. Solo me he acostado con él en la última semana. Pero… —se llevó una mano a la frente, masajeándola, le dolía la cabeza como mil demonios—, es un hombre. Esto es imposible.

Ahora fue Dayira la que desvió la mirada. No, no era imposible, ella ya sabía de un caso igual a este. Pero no vio que aquel fuera el momento oportuno para hablar de ello. Y menos sin saber que importancia tendría aquel vampiro en su clan.

Raven aun estaba un poco perdido. Se tocó la estrella en su cuello y miró la que el lobo tenía en el pecho. Sin duda era la misma. Y habían dicho que era una marca de emparejamiento. ¿Qué diablos significaba eso? ¿Qué era esa marca?

Neo se encontraba comparando la estrella que tenía Eric en el pecho con la suya. La de su amigo estaba de un tono negro, como si fuera un tatuaje, la suya seguía roja, como si ardiera, de ahí seguramente el picor.

Raven sintió un impulso tremendo, levantó la mano y la acercó al pecho desnudo de Neo. ¿Encajarían? ¿Serían marcas compañeras? ¿Por qué? Antes de que llegara a rozarla, Neo le dio un manotazo, separándolo de él.

—¿Qué haces, estúpido? —aulló, mirándolo como si estuviera loco.

—No lo sé… yo solo… —Raven seguía muy confundido.

Eric dejó escapar un largo suspiro. Apoyó la mano sobre el hombro de Neo, con una expresión no muy esperanzadora.
—No te resistas. No tienes nada que hacer. Solo hay dos caminos. O pasarte toda tu vida teniendo sexo con él, o simplemente rechazarlo y que tu polla se levante sin que termine en fuegos artificiales —Eric encogió la cara con horror—. Nada más de imaginarlo me tiemblan las piernas.

—¡Al infierno! —gritó Neo, dándose un golpe en la frente con la mano—. ¿No quería encontrar a mi compañera? Toma compañera. ¿Qué entiende mi destino por alguien con quién compartir una vida entera? ¿Esto? —señaló despectivamente a Raven, que alzó una ceja—. ¡Eso es un tío, maldición!

Dayira le acarició el brazo, intentando tranquilizarlo y llamar su atención. Le sonrió unos momentos a Raven que no la mirada de muy buenas maneras y después tiró del Alfa.

—No hay nada que hacer. Si tu destino es estar con él te tienes que conformar.

—Dayira… —susurró Neo, con un tono peligroso—, nosotros solo podemos tener hijos si encontramos a nuestra compañera. Una vez que la encontramos, esa mujer se convierte en la razón de nuestra vida, si no cerramos el contrato, ya no seremos más hombres. O por lo menos no para recibir placer. —carraspeó, sintiéndose cada vez peor—. Entiendo que si no me uno a él me quedaré inservible, pero aun sí lo hiciera, el sexo no lo es todo. ¡No podré tener hijos!

—El destino no quiere que los tengas —afirmó Eric, al otro lado de Neo—. Si en cualquier momento quieres hacerte con uno, solo tienes que adoptar a alguno de los cachorros huérfanos que tenemos en la manada. Ya sabes que son muchos.

Neo miró a sus dos amigos como si quisiera estrangularlos.

—¿Por qué estamos hablando ahora de adopción? —se quejó, con una voz de ultratumba.
Eric se encogió de hombros.

—Fuiste tú el que empezó.

—Bueno… ¡Al demonio! No pienso quedarme inservible toda mi vida —como un poseso se acercó a Raven y lo agarró nuevamente por el cuello del jersey. Éste aun no entendía muy bien de que iba todo lo ocurrido, aunque… había algunos conceptos que había cogido y no le resultaban muy agradables—. Únete a mí.

Raven lo miró muy serio, sin comprender.

—¿Cómo?

—Qué seas mi compañero —explicó Neo, perdiendo la paciencia.

—¿Compañero de qué? —no podía ser lo que estaba pensando, ¿verdad?

Neo se estaba empezando a enfadar. Apretó el puño y lo alzó, dispuesto a arriarle una ostia cuando Dayira se metió por medio, colgándose del brazo para bajarle la amenazante mano.

—Te está pidiendo que te cases con él  —le dijo al vampiro.

Ahora si que Raven estaba perdido. ¿Es que todo el mundo se había vuelto loco en la última semana? Primero sus padres, horrorizándose cuando les contó lo sucedido y después empujándolo a que tuviera un nuevo encuentro con su enemigo. Y ahora estos, primero le dice que solo tuvo sexo con él por una apuesta, y ahora a partir de una extraña marca en su cuello le pide matrimonio. ¿Qué diablos se habían metido esos tres desquiciados?

—¿No dices nada? —preguntó Neo, exigiendo una contestación.

Raven lo miró con toda la seriedad del mundo.

—Ni en tus mejores sueños, capullo.

Neo lo soltó, totalmente impresionado. Bien, ¿y ahora que? La imagen de su miembro duro pero inservible pasó una y otra vez por su cabeza. Aceptaba que tuviera que renunciar al cuerpo suave y caliente de una mujer, por lo menos a cambio tendría a ese pedazo de vampiro, con esa hermosa cara y culo de infarto. Un culito que había probado y sabía que no tenía ningún desperdicio.

Pero ahora él… ¿él se imponía?

Una sonrisa siniestra atravesó la cara del lobo. Con una velocidad que dejó a Raven aturdido se plantó frente a él, agarrándolo por la barbilla y obligándole a mirarlo. Los hermosos ojos azules que tanto le gustaban ahora se habían vuelto ámbar con una pupila rasgada. Se veía peligroso, mortal. El vampiro tragó saliva.

—Serás mío. Bien por voluntad propia o por la fuerza. Si no te unes a mí, yo me encargaré de que todo tu clan desaparezca. Será una lástima que tu raza se extinga.

Raven lo miró furioso, sus uñas crecieron hasta clavarse en el brazo de Neo. Un color carmesí recorrió su mirada, igual que las puntas de unos afilados colmillos se punzaron en sus finos labios
.
—¿Esa es la justicia de la que tanto alardeáis? Si hicieras eso, sería asesinato. Sin sentido, solo por ansias de sangre.

—¡Tú no lo entiendes! —ladró Neo, apretándose más contra él, acercando más sus caras. Ahora Raven pudo apreciar algo más a parte de locura en esos ojos, también había desesperación, tristeza—. Esa marca dice que tú eres mi compañero de por vida. Cuando apareció en tu cuello, te convertiste en la única persona con la que yo puedo aparearme. Si no firmamos el contrato antes de los próximos cuatro días, yo ya no podré sentir ningún tipo de placer. Eres tú o nadie, ¿entiendes?

Raven entendió su ofuscación. Después de aquella sesión de sexo con el Alfa, solo había deseado sentir una y otra vez lo mismo. Deseaba poseer un cuerpo pronto, hundirse en él, saborearlo. Necesitaba volver a experimentarlo. Pensar en perder esa facultad sería totalmente frustrante, desquiciante, aterradora. Pero sobre todo cruel.

Si lo dejaba de lado, no solo no podría tener sexo, ni siquiera se podría consolar por él mismo. Se volvería totalmente incapaz de terminar. Sin embargo, era su enemigo, quién había asesinado a tantos de su especie. Quién los había tenido arrinconados como corderitos a la merced de lobos hambrientos.

—Podría ser un castigo. Dejarte inservible, quitarte tu hombría podría ser un castigo por todo el daño que le has hecho a los de mi clan.

Neo volvió a centrar esa mirada perturbada en él.

—¿Has pensando en el castigo que sería para tu clan? Cada uno podemos castigarnos de diferente forma ¿verdad? —se rió—. Yo podría quedarme sin mi virilidad, pero… tú te quedarías sin familia, y me aseguraría que siempre estuvieras solo. Evitando que te suicidaras, asesinando a toda persona con la que hicieras un lazo. Esperando, al acecho, excitado hasta que murieras en vida. Creo que tengo una erección de solo pensarlo.

Aquellas frías palabras se deslizaron por la columna de Raven, provocándole un escalofrío. ¿Qué clase de monstruo era ese?

Un vaso se rompió un poco más allá. Raven no tenía la necesidad de volverse. Sabía que su primo había escuchado toda la conversación y ahora mismo estaba a punto de lanzarse sobre aquel lobo y asesinarlo. Neo si que levantó la vista y pasando al lado del vampiro que tenía sujeto, la resbaló sobre aquel otro moreno. El parecido era demasiado delatador. Sin dudas, sabía que era alguien de su misma familia.

Una idea le pasó a Neo por la cabeza.

—Yo… —dijo Raven, pensando con toda la rapidez que podía.

—¿Quieres que empiece por aquel vampiro? Os parecéis mucho. ¿Hermanos?

Raven se tensó. Pensó en que decir, cuando dos blancas manos lo aferraron por detrás y lo retiraron del Alfa.

Los tres lobos miraron a aquel chico. Se mantenía de pie, a la vera de un Raven casi igual de sorprendido que los demás. Sus colmillos dejaban claro que era un vampiro, pero… ese hermoso cabello rojizo. ¿Existían vampiros pelirrojos?

—Basta —dijo Yamil, colocando un brazo delante de Raven. Al poco tiempo, Dylan también se le unió, al otro costado de su primo.

—Ya se han aclarado las cosas. Pensaremos en vuestra… oferta.

Raven pensó que era más bien una amenaza y no había ningún otro camino que el cedido por aquel lobo. Y sin embargo, ¿por qué no estaba más asustado? Había una cierta seguridad viajando por su cuerpo. Una tranquilidad que lo dejaba pasmado.

Respiró hondo y quitó los brazos de los otros dos vampiros de delante. Avanzó despacio hacia Neo. Ambos se miraron fijamente. Y para su sorpresa hizo lo último que hubiera imagino, lo besó. Lo besó suavemente en los labios, antes de separarse y echar a caminar en sentido contrario. Su cuerpo simplemente se movía solo.

—Hablaré con el jefe de mi clan —dijo omitiendo que era su hijo—. Dentro de dos días te daré una respuesta. Te esperaré a principios del bosque.

Neo, volviendo a sus ojos azules, asintió.

—Te esperaré. Pero… si deciden matarte para acabar con el problema, los destrozaré igualmente. Si vuelvo a verte con alguna clase de marca, los mataré a todos.

Raven se volvió de improviso, tocándose el ojo que tenía todavía uno poco amoratado y el rasguño bajo él. ¿Se había dado cuenta? ¿Le importaba? Un calor imprevisto le desbordó el pecho. Se quedó sin aliento, observando aquella cara confiada y segura que tenía Neo.

Se mordió el labio.

—Entiendo —susurró, marchándose con sus dos acompañantes.

Dayira se acercó a Neo, cogiéndole de la mano mientras Eric se apoyaba en el fuerte hombro de su amigo.

—¿Estás seguro? —preguntó ella.

—Esto no tiene buena pinta, jefe. Las manadas del Norte y del Oeste, y ahora el clan de vampiros.

Neo les sonrió, con un gesto tan tranquilizador que ninguno fue capaz de aportar nada más.

—Todo irá bien. Confiad en mí. Todo irá bien.

* * * *

Raven acarició la rosa entre sus manos. El jardín a media noche, con las luces de las farolas, era absolutamente precioso. El reflejo de la luna en el agua de la fuente, el silbido de los grillos. El ulular de los búhos.

Un lugar completamente romántico. Perfecto para una pareja de enamorados o bien para la elegancia y belleza de un quinteto de vampiros.

—Y eso es todo —expuso Dylan, después de relatarle a Nel toda lo sucedido en la sala de baile.

Estaba sentado sobre el brazo de hierro del amplio sillón donde estaba situado Raven. Entre ambos y detrás del asiento se encontraba Yamil. Muy quieto y silencioso, como siempre.

—Entiendo que entréis en pánico —dijo Raven, preocupado—. Con una amenaza como esa…

—¡Fantástico! —se alegró Abril, sorprendiendo tanto a su hijo como a los demás muchachos—. Nosotros estábamos en lo correcto, cariño.

Su marido, sonriéndole, se sentó en el banco frente a Raven. La capa crujió cuando su cuerpo se echó hacia atrás hasta apoyarse contra el hierro, haciendo ondear su largo cabello oscuro.

—Tranquilo, Raven. Podemos sacarle más partido de lo que crees —Raven, confuso e interesado, prestó suma atención—. En nuestra situación actual, no somos nada contra ellos, y tenemos que vivir bajo sus normas y reglas, pero… una vez que te conviertas en su mujer-

—¿Perdón? —preguntó su hijo, con una cara completamente ofendida. ¿Mujer? ¡Y un cuerno!

Nel sonrió, quitándole importancia.

—Lo siento. Una vez que te cases con él, será una unión entre el jefe de clan Shadow y el Alfa de la manada del Este. Algo así como un pacto entre vampiros y licántropos —le sonrió a su hijo—. Cuando consigas ese puesto, todo lo que tenga que ver con los vampiros quedará a tu cargo. Subiremos, como quién dice, un escalafón más. Obtendremos muchos beneficios y sobre todo seguridad. A parte de que, un lobo se lo pensará dos veces antes de ponernos la mano encima, al ser tu la… el marido del Alfa.

Raven sinceramente creía que sus padres le estaban echando demasiadas ilusiones a la situación.

—Puede que sea todo lo contrario. Que os utilicen para chantajearme, que os tenga más apresados que antes al convertirme en… —apretó la mandíbula—, otra propiedad más del Alfa. Creo que para esos chuchos no somos más que míseras pulgas.

—¿De verdad crees que Golden te haría algo así?

Dylan habló de forma tajante, levantándose de su improvisado asiento sobre el brazo del sillón de hierro, y colocándose frente a su primo.

Raven estaba un poco contrariado, la verdad, no sabía que pensar.

—Podría ser una posibilidad —se empecinó.

—¡Oh, por Dios! —se quejó Dylan, negando con la cabeza—. Dijo que mataría a cualquiera que te hiciera daño. ¿Crees que podría utilizar a tu familia para chantajearte?

Yamil, apoyado en el respaldo del banco, fijó la mirada aqua en la de su amante.

—Ya lo hizo. Lo amenazó con matarnos a todos si no se unía a él. ¿Cómo podrías asegurar que después de casarse con él no lo haría de nuevo?

Dylan le envió una mirada congelada al vampiro pelirrojo. Se le alteró la respiración al ver la proximidad de la mejilla de Yamil con la de Raven, el primero detrás del segundo. Siempre Raven. ¡Siempre, Raven, maldición!

Sus planes se irían por la borda si ese maldito de Yamil no se callaba.

—Solo intentaba asustarlo. Estoy seguro, por la forma en que se miraban, que la cosa no va por ahí. Es más… —miró a su primo y se acuclilló a su lado, apoyando una mano en su rodilla—. A pesar de todo lo que te dijo y de lo protector que eres con el clan, te veo muy tranquilo. ¿Por qué?

—Ni yo mismo lo se —confesó Raven, llevándose ambas manos a la cabeza—. Lo único que siento es… ansiedad. Pero no tengo ninguna clase de temor. Es como si… supiera que él nunca me haría daño. No importa lo que haya soltado por esa bocaza que tiene, Neo nunca… me haría eso.

Y él mismo se sorprendió de sus palabras. Lo peor es que realmente lo creía. Si diablos, lo creía con todo su ser.

Abril se levantó y agitando su largo vestido de noche negro se acomodó sobre las piernas de su hijo. Sentándose sobre él y besándole con fuerza la mejilla. Una marca de carmín quedó en ella.

Se acarició contra su hijo, resbalando todo su cabello de media noche sobre el regazo de Raven, uniéndolos ambos sin saber donde comenzaba el de su madre y terminaba el suyo.

—¿Aceptarás, verdad, cariño?

Raven admiró la belleza de su madre. Esa mujer tan hermosa no aparentaba más de treinta años. Era como la luz de la luna en aquella oscura noche. El estereotipo de dulce belleza vampírica que siempre había querido para su futura mujer.

Sonrió a sí mismo por tal ironía. Neo no solo era un hombre, si no que representaba todo lo contrario a su madre. Era irresistiblemente atractivo, pero en comparación con lo que siempre había deseado… era el sol, un sol que eclipsaba cualquier luna que tuviera delante.

Su sol, aquel pensamiento recorrió fugazmente su mente, pero dejando un recoveco ardiente en ella. Y para su irritación, le gustó.

—Lo haré. Mañana se lo diré e intentaré que todos nuestros problemas se solucionen.

—¡Eso es mi vida! —gimió alegremente Abril, abrazándose con más fuerza a su hijo.

Raven la envolvió con sus brazos y la apretó contra su pecho. Que pasara lo que tuviera que pasar.

17 comentarios:

  1. Sin duda mantienes la tensión argumental,salen nuevos personajes y los ya existentes tienen futuras historias(los planes de Dylan y la ignorancia de Yamil).Por otro lado me ha parecido muy "animal" Neo,o Golden,pero supongo que es parte de su perfil...jejjeje.
    Sigue poniendo capitulos que la historia está que arde...

    ResponderEliminar
  2. Si, Neo puede ser muy bestia, me gustaría que se viera así por instinto. Yo cuando le fabriqué la personalidad intenté que pareciera un perrillo XD Instintivo, agresivo a veces, cariñoso, tierno... posesivo.
    Raven por el contrario, tiene esa elegancia salvaje que me vuelve loca.
    Me gusta que mis personajes se hagan constraste. Es decir, que sean tan diferentes que se complementen.
    Sobre el argumento, espero que no baje esa tensión que me dices, y respecto a los nuevos personajes, ya dije en TH que me gustan mucho los personajes secundarios, cuando una historia es mas o menos larga (esta tiene por ahora 152 páginas) creo que necesita de ellos para darle algo de vida. No se...
    Gracias por el email, todo corregido, si vuelves a ver cosas así, no dudes en avisarme de nuevo, preciosa.
    A ver si hoy termino copas, como no te guste después de tanta espera me pondré triste XD

    ResponderEliminar
  3. Tu si que sabes elevar la tensión en una escena!! Cada vez me gusta mas Neo, tan primario en sus reacciones a la vez que protector....Solo decir que cuento los dias para leer mas, como dice Cuqui eres una "genia". Besos

    ResponderEliminar
  4. Iso, haces que me ponga colorá XD
    Neo es un encanto y Raven es tan malditamente sexy... realmente no sé si consigo plasmar como yo los veo, espero que si.
    Y de genia nada UU No digáis eso que me da verguenza XD
    Gracias nena, quédate por aquí que te prometo que pronto estará el próximo.

    Esta noche o como muy tarde mañana, (ya empiezo) estará el final de copas... (por la calle la amargura me lleva XD)

    ResponderEliminar
  5. Yo tambien contaré los días, chica hay que ver como enganchas! ^^

    Ah no se si lo has corregido ya, pero en el pub, cuando aparece Raven para hablar con Neo, hay un momento en el que se te ha escapado llamar sasuke a raven (jajaja, y neo es el seudonimo de naruto o que? que yuyu me ha dado jajaj :P)
    Besitos!

    ResponderEliminar
  6. Ita, que alegría seguir viéndote por ahí XD
    Y no! Ni siquiera sabía que se había escapado un Sasuke por ahí... maldita sea, voy corriendo a corregirlo!
    Sobre porque le puse Neo... simplemente porque la noche en la que pensé en los nombres vi Matrix jajaja, es una gilipolles pero bueno, sin embargo para Sasuke, conforme me planteé la idea, el nombre de Raven me vino a la mente, de la nada. Y llegó un momento en que se volvió imposible pensar si quiera en otro nombre para él. Los demás pues... nada, busqué nombres raros en internet, y se los fui poniendo, sin pensarlo mucho UU

    A ver si termino de una vez copas, quiero llorar T_T

    ResponderEliminar
  7. Ita, no lo veo, me dices en que párrafo sale el nombre de Sasuke??

    ResponderEliminar
  8. uff nena, pues era en la conversación que tenían en el pub, cuando raven le pide explicaciones a neo por el tema de la marca.. la verdad es que acabo de repasarlo y no lo encuentro.... pero no puedo haberlo imaginado o si?? yo no sabía que habias llamado sasuke a raven, que lio :S:S:S:S:S .. weno, tranquila, ya lo encontrarás... de momento céntrate en copas, que veo que te está llevando de cabeza ^^ un beso!

    ResponderEliminar
  9. Ah! Ita te referías en este capítulo??? Si! Al día siguiente de colgarlo Cuqui me avisó por email de ese Sasuke colado por ahí, así que en el momento lo corregí.
    Lo siento, te abré vuelto loca, perdóname. Culpa mía.

    Copas está terminado, lo corrijo y lo cuelgo!!! (Casi no me creo que por fín esté aquí, ufff)

    ResponderEliminar
  10. He regresado y me encanto este cap ^^
    La tension no la soporto >.< pero no me quejo solo espero por un nuevo cap (que ya esta xD)sorry por no aparecerme pero me quede sin internet casi un mes T_______T fue horrible

    ResponderEliminar
  11. Adios, Ale, en el otro te pregunté si te conocía... te has pasado antes por este blog con ese nick y no te he reconocido?? Maldita sea, me da verguenza pero es que no caigo.
    Un día voy a cometer seppukku por culpa de esta mierda de memoria que tengo XD

    La tensión no es muy buena, no me gusta, prefiero la intriga a pequeñas dosis XD bueno, pues Ale, por favor, lee todos lo que viene y espero de corazón que te gusten.

    Entiendo lo de internet, una semana entera y yo me muero, un mes ya... bufff no me daría tiempo ni de resucitar antes de volver a morirme XD (hablo como si fuera jesucristo jajja XD)

    Nos vemos por aquí, nena!!

    ResponderEliminar
  12. Hola que buenos es leerte. Primero veamos los errores que vi
    Hay uno en el primer párrafo cuando están e el club Neo Erick y Dayira es algo sobre el olor embriagar el ambiente no me suena bien, pero igual dime tu. El otro es cuando Dayira le sonríe a Raven quien la mirada con buenos ojos, así lo tienes escrito. Pero ya ves, es minúsculo.
    Tengo una duda, dado el rumbo que ha tomado este procreo de emparejamiento, ahora pueden tener erección pero no les proporcionaría placer, entonces seguros siendo como dice Neo una pérdida de virilidad no? Pese que aún cuando eso les funciona de alguna forma, en Vierto sentido no les serviría con un verdadero propósito, al menos no para lo que tiene que funcionar para cuando está así. De cierta forma es mas gracioso así. Mi duda es si lo entendí bien Jaja , creo que si.
    Ahora entiendo el cambio que diste vi la marca, y creo que tiene mucho sentido y me gusta mucho la idea, aunque los cambios no son muchos si son significativos para la historia
    No solo por este nuevo reglamento para los emparejamientos, sino también lo que se avecina en el futuro Ñe pregunto si algo cambiara cuando vuelvan a estar juntos. En su ceremonia para cerrar el trato unido
    ..me encanta leer a Dante al principio de cada entrada, me intriga tanto este personaje y lo que involucra poco a poco su participación en la historia. Quien fuera Izan para leer mas de ese diario que se encontró.
    Sin mas que decir leere el siguiente capítulo, me muero por ver que cambios habrás hecho

    Hasta dentro deben rato

    ResponderEliminar
  13. Con la frase de embriagar el ambiente, me refiero a que en la discoteca como todos están borrachos y se mueven de un lado para otro, hasta el que no bebe se siente un poco embriagado, No has tenido nunca la sensación de cuando estás en un pub con mucha gente, que casi no puedes ni respirar, que te da la sensación de que te mareas??? A eso me refiero con embriagado el ambiente. Cuando corrija el libro terminado, miraré si cambiarlo o no, puede que no suene del todo bien o no se entienda.
    Sobre la otra frase no la encuentro, lo he revisado una y otra vez y no la veo, me pones un pedacito que la mire... además, releyendo he encontrado varios errores más, madre mía, esto es el nunca acabar.
    Gracias por seguir leyéndome, el cuatro también está editado, y mañana subiré el cinco y el seis.
    Sobre los cambios, exactamente lo que dices, la estrella donde se diera el mordisco, parece que se ve más sensual de esa manera, también para posteriores libros, además... imagínate donde la tiene Ángel XD
    Sobre la impotencia... en la leyenda que pulula por Internet, es así... pero yo quiero que parezca más como una maldición de la diosa Luna, y creo que es más cruel sentir placer y que le levante, pero nunca llegar a culminar... como si fuera un castigo que le recordara permanente que se negó a tomar al compañera que la diosa Luna le asignó. Puede que sea un poco estúpido pero yo lo veo así.
    Y si, el diario de Dante te va metiendo un poco en la historia, te va soltando poco a poco información. Se me ocurrió a partir de un comentario que me hizo Ita, en donde me comentó que parecía que Ángel soltaba todo el pastel en un solo capítulo. Pero es que para la trama que yo tenía pensada, se suponía que ese era el segundo punto de giro, el cambiaba de nuevo a historia y les llevaba a ese ansioso final. Si Ángel no desvela el secreto, la historia no puede avanzar.
    Así que me dije, para que no salga todo de una sopetón, voy a crear un diario de Dante, personaje del que se habla pero del que no se sabe sus pensamientos, que te vaya soltando la sopa poquito a poco pero sin que tu llegues a enterarte bien, así cuando Ángel lo cuente, tu puedas ir uniendo entradas del diario y conociendo la otra versión de la historia. Además, una vez que conozcas la verdad, sentirás la necesidad de volver a leerte todos los diarios para clarificar a que se refiere en cada momento.
    O ese era mi pensamiento.
    Gracias por tu ayuda, Lirio-chan, para esto cree el blog así que te lo agradezco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con lo embriagar el ambiente me refería mas que todo a UN punto gramático, que entiendo a que tal refieres.
      Así
      el olor a alcohol embriagar el ambiente,
      No se, creo que como se o a desarrollando, creo que sería mejor embriagando el ambiente, o algo parecido. Es algo así.
      Ahora el otro era
      Le sonrió unos momentos a Raven que no la mirada de muy buenas maneras y después tiró del Alfa.
      Si te fijas es una palabra, pero son las que noté mientras leía jajaja si hay mas pasaron de mi ojos

      Ahora me has dejado picada con lo de Ángel, me muero por saber dónde. Aunque me lo imagino, Dante nos salio un hombre tan ardiente como su hijo. Así que espero de todo.
      Estaré ansiosa esperando esos dos nuevos capítulos.que emoción, ya me pase por el cuarto, y deje documentada mi experiencia Jaja
      Mis vemos pronto


      Eliminar
  14. Dante, no recordaba el nombre del padre de Neo. Bueno, en la parte que es su diario, es un poco raro que diga (escriba) la palabra verga. Siendo que es alguien de temple tranquila y de no usar palabras así (así creo yo). No sé, lo siento como una piedrita negra y sucia en un arroz blanco y puro xD Y bueno, supongo que también me afecta saber quien era en Naruto... Minato es tan lindo.

    Una frase, donde se explica la razón de la estrella, dice:
    "Cuando un lobo y una loba se convertían en compañeros, a ella le salía una estrella ardiente donde hubiese sido mordido..." Debe de ser "sido mordida", porque hablas de ella.

    Y más abajo de lo anterior, donde Dayira trata de tranquilizar a Neo.
    "Le sonrió unos momentos a Raven que no la mirada de muy buenas maneras..." Ahí debe de ser "no la miraba".

    Compañero... ¿de qué? Compañero de trabajo, de equipo, del crimen... Por todos tus ancestros, Raven ¿de que crees que podrían ser? xD

    Actitud salvaje en Neo. Creo que está genial. Esto nos recuerda que, aunque parezcan personas -y estén buenos- no son humanos. Me gusta que se recalque eso. Se crean personalidades muy peculiares.

    De echo, por esos me gusta estas historias de vampiros y lobos. Son tan apasionados, posesivos, leales. Es algo que me gusta mucho leer.

    ResponderEliminar
  15. Bueno, aquí con otro capítulo y el último de la noche.
    "no era para nada agradable, si no que le resultaba problemático"

    //En esta parte más que un detalle pudiera ser una sugerencia. Leía que se trata que la historia se diferencie un poco del fic en el cua fue basado junto con sus personajes, sin que ésta pierda su escencia. En esta parte podríamoscambiar la palabra 'problematico' por 'le resultaba algo complicado/tedioso', etc.

    ---------------------------------------------

    "Ambos miraron a su jefe, como este se tensaba y levantaba la cabeza...y una la mar de esperada"

    //Tilde en éste. Y en la frse del mar, me parece un poco confusa. Pudiera ser 'a la mar de esperada.Aunque tengo un poco de duda.//
    ---------------------------------------------
    "Raven sintió un impulso tremendo, levantó la mano y la acercó al pecho desnudo de Neo. ¿Encajarían? ¿Serían marcas compañeras? ¿Por qué? Antes de que llegara a rozarla, Neo le dio un manotazo, separándolo de él."

    //Aquí hace referencia a cuando la marca se encontraba en la mano de Raven. Sólo cuestión de modificar y adaparlo en la parte de 'encajar'. Algo como que siente el llamado o si sería tan cálida o etc, tú mejor que nadie para ponerle tu esencia.
    ----------------------------------------------
    "—¿Esa es la justicia de la que tanto alardeáis? Si hicieras eso, sería asesinato"

    //Aquí puedo apreciar dos estilos en la forma de hablar de Raven. Si utilizará el 'alardeáis' (que no se exactamente como llamarle a esa forma de hablar). Lo demás se vería afectado, es decir 'Si hicierais eso...'
    Si no, solo cambiar la palabra por 'alardean/alardeas' dependiendo del contexto que se quiera dar.
    ----------------------------------------------
    "Raven se volvió de improviso, tocándose el ojo que tenía todavía uno poco amoratado y el rasguño bajo él"
    //sustituir el 'uno' por 'un'//

    Como comentabas, es el cuento de nunca acabar pero para eso es el taller. Porque hay cosas que pasan desapercibidas para mi y que a otros no.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, solo comentaré dos correcciones, la primera la de Shikamaru e Izan.. mmm... se que claro, lo de problemático es casi una muletilla y puedo entender que el cambiarlo para que suene más coherente sería lo adecuado, pero no sé... es como una forma de reivindicar que era esta novela y de donde he salido yo. Por muchas novelas que escriba, nunca me avergonzaré de mis orígenes o de gritar muy alto que yo empecé escribiendo fic. No se que opinarás....
      Sobre lo de la mano en el pecho... ahí Raven está pensando en las dos marcas, no dice que la tenga en la mano, tu lo sabes porque leíste la versión anterior. Ahora si, tienes razón en lo de encajarían, porque si la tiene en el cuello es imposible que la una con la otra, sería una postura rara XD así que la palabra encajar puede que no sea la más acertada en ese momento. Llevas razón.
      Ah! No me importa si me corriges mucho, en realidad lo encuentro alentador, sobre todo porque contra más avanzas menos lo haces XD Eso significa que con el tiempo mejoro, jajaja XD

      Eliminar