Gea 01: Lágrimas de Hielo
Capítulo 11
El sonido de la tela al ser exprimida por los dedos de Robby, era todo lo que se oía en el camino a parte de los cascos de los caballos. La polvareda se iba incrementando hasta llegar a dificultad la visión de los presentes, Roberto por su parte, además, notó un ligero picazón en los ojos.
Estaba nervioso, tanto que podía escuchar su corazón igual o más alto que el ritmo acelerado de los propios jinetes. Sabía que nada bueno podía venir de las tierras de Hranmir. Y… aunque Eneas no hubiera abierto la boca en esos largos y expectantes segundos, la rigidez de su cuerpo a parte de la tirantez de su espalda, hablaban por sí solas.
Si su gigante encendía las alertas no era una buena señal.
Un relincho arrojó luz a las dudas de Roberto. Frente a él llegaron cuatro hombres. Uno mucho mejor vestido que los otros. Todavía sentía su ignorancia golpeándole profundamente, sin embargo, algo le decía que ese hombre, el del caballo negro con enormes púas doradas, no era nada más y nada menos, que el Rey de Hranmir.
Eneas echó la mano hacia un lado, empujando el cuerpo de Robby completamente detrás de él. La intención fue rápidamente comprendida, Eneas no quería que ese hombre lo viera, así que Roberto se mantuvo apretado a su enorme espalda, intentando no llamar la atención. Dejaría que todo transcurriera tranquilamente mientras él observaba desde su escondite.
—¿A quién tenemos aquí? ¡A uno de los Gemelos Salvajes! —se escuchó alto y claro.
Robby intentó enfocar la mirada, restregándose los ojos bruscamente a causa de todo el polvo de hace unos segundos, que ahora, comenzaba asentarse en el suelo. El hombre que había hablado era claramente, Amur. Estaba seguro. No es que se hubiera convertido en adivino ni nada por el estilo, pero… el Nour de color verde con delgadas franjas marrones le delataba, y eso sin contar la evidente diferencia de calidad de sus ropas en comparación a la de sus soldados.
No tuvo tiempo de terminar de hacer su típica inspección de pies a cabeza, ya que la voz profunda de Eneas, recogió toda su atención. Era casi un imán al que no podía resistirse a su atracción.
—Amur —dijo simplemente Eneas, sin distintivo real—, ha pasado tiempo. Unos… siete años.
Robby levantó la cabeza para poder mirar a Eneas. Nunca le había escuchado ese tono de voz, era resentimiento mezclado con algo de ¿remordimientos? Sin embargo, el sonido que dejó escapar entre sus dientes, casi burlesco, sonó ofensivo, cerca de resultar provocador. Roberto estaba seguro que fue involuntario y supuso que ni siquiera el gigante se había dado cuenta de ello, o eso esperaba, porque realmente, no era un gesto que les favoreciera en ese momento.
Y no se equivocaba, era evidente en el ceño fruncido del hombre. Sus oscuros cabellos caían revueltos sobre unos ojos medio entrecerrados que los miraban con desconfianza, tenían un color verde oscuro, y un brillo especial, que hizo a Robby ruborizarse. Se sorprendió ante su reacción y puso rápidamente sus manos sobre ambas mejillas, intentando ocultar inconscientemente la prueba de su delito. Ese hombre le hacía sentir extraño, casi familiar, y ni una maldita idea del porqué.
Amur movió la cabeza con disgusto, sacudiendo sus cabellos demasiados cortos según lo que dictaban las costumbres masculinas, que Robby, había podido entrever desde que llegó a Gea.
—Siempre me ha gustado tu total falta de prudencia. Como si no tuvieras miedo a morir —las palabras del Rey salieron sinceras, pero había algo en ellas que no dejó muy tranquilo a Robby.
El hombre alto y moreno, con ese cuerpo fuerte y perfectamente formado a pesar de su visible avanzada edad, no parecía tenerle, en realidad, mucho aprecio a Eneas, más bien era como si… tuvieran cuentas pendientes.
Robby sentía la animosidad en el ambiente.
—Sé muy bien con quién guardarme las espaldas —susurró Eneas con tranquilidad.
Amur soltó una carcajada demasiado fuerte, provocando que Robby se sobresaltara y optara por asomar un poco más la cabeza tras el brazo de Eneas.
El Rey tiró de las riendas de su caballo, el cual relinchó y levantó un poco las patas delanteras para cambiar de posición. Intentó tranquilizarlo antes de decir:
—Me sorprende que le digas eso al hombre que por su honor a jurado no morir hasta tener tu cabeza clavaba en una pica en el centro de mi patio de armas.
Roberto abrió los ojos con asombro, escondiéndose rápidamente de nuevo tras la espalda de Eneas. Por muy suaves que salieran esas palabras de la boca de Amur, estaba claro que el hombre deseaba saltar la cerca y arrancarle de un bocado el corazón a su gigante.
No sabía como iban a terminar las cosas, pero por si acaso, buscó un arma o algo que hiciera de ello, tirado cerca de allí. No había nada, todo lo que pudiera haberle servido quedó más allá donde seguramente, estarían todos esos bandidos muertos.
Robby sacudió la cabeza e intentó tranquilizarse, tenía que confiar en Eneas, y en que sabría sobrellevar la conversación.
—Supongo que es un sentimiento normal hacia el hombre que acabó con la vida de tu hijo.
Roberto se llevó una mano a la frente. ¡Y el maldito le provocaba! Un momento… ¿había dicho su hijo? Se asomó en el instante en el que un largo y estruendoso gruñido arrasó con cualquier otro sonido que hubiera de fondo. Hasta los pájaros dejaron de escucharse, o eso pensó Robby.
—¡Maldito hijo de perra! ¡Tú y esa zorra fuisteis la desgracia de mi hijo!
Ahora sí, Robby pudo sentir bajo su mano, la espalda de Eneas estirarse hacia arriba, completamente en tensión. Agarró la camisa entre sus dedos y jaló de ella, intentando que sintiera su presencia, que de algún modo ésta le tranquilizara.
El gigante se volvió hacia Robby con una expresión seca, y la mandíbula contraída, dejándole claro que estaba intentando con todas sus fuerzas controlarse. Roberto no sabía que había ocurrido y demonios si no se estaba muriendo de la curiosidad, sin embargo, clavó sus ojos azules en Eneas, obligándolo a devolverle la mirada.
Pasaron unos segundos antes de que Eneas lanzara un ligero gruñido entre dientes y enfocara su atención de nuevo en el Amur.
—Ese tema está zanjado —se lo pensó unos segundos, pero finalmente agarró el brazo de Robby para mantenerlo cerca de él—, ahora si nos disculpas tengo un trabajo del Rey Supremo Angus que cumplir.
Amur dejó impresa en su cara toda su sospecha ante la apresurada escapada. Cuando iba a dar su brazo a torcer y habiendo ya, girado su caballo, sus ojos se encontraron con alguien que se había mantenido oculto todo el rato tras Eneas. Aunque lo hubiera percibido desde un principio y después preguntando sobre la rara «relación» que mantenía con el «Gemelo Salvaje», no le dio importancia hasta que el brillo de unos ojos azules consiguieron atraer su total atención.
Zarandeó su caballo con violencia, haciendo al pobre animal dudar de donde dirigirse. Consiguió dominarlo con un par de sacudidas a las riendas y después lo encaminó lentamente hacia la cerca.
Robby pudo percibir como Beliat y Mirion adelantaban un paso, a diferencia de los tres soldados de Amur que parecían obligados a mantenerse en un segundo plano. Eneas levantó una mano y les dio la orden silenciosa de retirarse, así que finalmente, ambos se echaron hacia atrás mientras que, Eneas mismo, daba un paso hacia delante, encarándose relativamente cerca, al Rey de Hranmir.
Roberto que seguía a la espalda de Eneas, se obligó a sí mismo a estarse quieto y esperar a que Amur se dispusiera a hablar. Para su sorpresa, percibió que en realidad, la atención de éste, no estaba dirigida a Eneas, si no a él.
—¿Quién es ese chico?
Eneas colocó una mano posesiva al final de la espalda de Roberto, pero al final, permitió que éste se pusiera a su lado, eso sí, completamente pegado a su costado.
—Mi Alma —presentó secamente, como si en realidad no fuera nada más que eso.
Robby se mordió el labio, ofendido por ello. Puede que simplemente, no quisiera darle más detalles a ese extraño Rey sobre lo que realmente pasaba en Granmor, y menos con esa acusación del robo de Fonix que aun pendía de sus cabezas. Bien, puede que lo comprendiera un poquito, pero Roberto no podía dejar de sentirme rebajado, casi, casi como un mísera fulana encontrada y recogida por el camino.
Antes de darse cuenta y con la rabia implícita en su mirada, levantó la cabeza, dejando que Amur quedara impresionado por los hermosos y en ese momento, ardientes ojos azules.
El Rey parecía inspeccionar a Robby de arriba abajo, fijándose en cada característica de su cuerpo. Acción que solo provocó otro sonrojo en la cara de Roberto, que no sabía si sentirse halagado o insultado por tanto interés.
Eneas pareció también percatarse de ello, porque lanzó un gruñido bajo de advertencia, agarrando ahora a Robby de la cintura con total desvergüenza.
—No me aprietes tanto —murmuró quejumbroso Roberto, todavía algo resentido por lo de antes. Intentó separarse aunque fuera un poco de Eneas. La garra en su brazo no le dejó mucha acción de movimiento.
—Quédate quieto —protestó Eneas. Cuando Robby lo miró furioso y se liberó de su agarre, Eneas estiró de la parte de atrás de su camisa, obligándolo o ponerse delante suya, sujetándolo fuertemente entres sus brazos—, ¡Maldita sea, para, Robby!
Siguieron forcejeando unos segundos más. Robby casi había perdido el concepto de peligro en la situación, confiando en el extraño que tenía frente a él, que por algún motivo no le transmitía ninguna clase de alarma. Eneas por su parte no pensaba igual, él solo quería que el jodido muchacho se quedara cerca, donde pudiera echarle la mano encima si la ocasión lo requería.
—Así que tú eres Roberto… —Amur alzó una ceja, acompañando la frase con una ligera sonrisa ladeada, que lo hacía ver malditamente atractivo, según opinión de Robby.
Roberto alzó la cabeza con si tuviera un resorte, mirando al desconocido demasiado impresionado para hablar. No solo había sabido pronunciar el nombre, si no que… ¿Cómo sabía alguien criado en Gea que Robby era un diminutivo de Roberto? ¡Era incomprensible!
Eneas colocó de repente una mano sobre la frente de Robby, presionándolo hacia atrás hasta que sintió su cabeza completamente aplastada contra el pecho del gigante. Roberto suspiró irritado mientras alzaba los brazos para liberarse. ¡Ese maldito se pasaba de sobreprotector!
—Suéltame —se quejó, queriendo en realidad, centrarse en Amur.
Eneas lo ignoró, sin aflojar ni un milímetro su mano y dejando que el chico se entretuviera en intentar escaparse mientras el conseguía entretejer todos los rápidos pensamientos y la miles de preguntas que corrían como locas por su mente.
—¿Hay algo que tenga que saber? —preguntó simplemente Eneas, en una posición seria.
Amur sonrió, mirando unos segundos a Robby antes de girarse con su caballo. No había avanzado más de dos metros antes de que se volviera hacia ellos, con una expresión de completa seguridad en su rostro.
—Un día, yo me quedaré con ese muchacho. Me pertenece casi o más que a ti.
¿Eh? ¿Qué, qué? Roberto no entendió muy bien a que venía esa clara declaración. Por que eso es lo que era, no una advertencia, ni una amenaza, la afirmación había salido con total seguridad de su boca. Como si fuera algo ya más que escrito, y conociendo a esas tres malditas Phinxies o como se llamaran, Robby no se atrevería a apostar contra ello.
Quedó un poco confundido cuando el cuerpo de Eneas tiró violentamente hacia delante, a Robby casi no le dio tiempo de reaccionar antes de que el gigante se hubiera abalanzado sobre la cerca. Sus reflejos solo le permitieron cogerlo del brazo y estirar de él, tuvo que dejar caer todo su peso muerto hacia atrás para poder conseguir que Eneas chocara la pierna contra la madera por el desequilibrio en vez de saltarla.
—Te lo advierto solo una vez… —rugió Eneas, con un voz seca y profunda—, si te acercas a Robby, sin contar con tu intención para ello, yo… juro que terminaré lo que dejamos pendiente la última vez —cogió la empuñadura de su espada, aun a pesar de los esfuerzos casi hercúleos que Roberto estaba haciendo para mantenerlo dentro de las tierras de Granmor—. ¡Solo he bajado una vez mi hoja en toda mi vida y por Otix, que te puedo asegurar que no habrá una segunda!
Cuando por fin, Eneas quedó quieto, todavía completamente concentrado en la figura de Amur frente a él, Robby pasó de la desesperación de detenerlo al impacto de esas palabras, que consiguieron paralizarlo por unos segundos.
Estaba demasiado confundido para reaccionar. Había veces que perdía la confianza en Eneas, en las cuales no sabía si esa relación iba a llegar algún sitio, todavía no estaba seguro de ello, pero… esos sentimientos… ese hombre frente a él, su gigante, sentía algo demasiado fuerte por él.
Era agradable, cálido y casi ensoñador por un lado, pero también, ahora que se paraba a pensarlo y por consiguiente a reconocerlo, le causaba un resquemor de miedo que hacía que le temblaran las defensas internas. Era un amor odio, una pasión loca, un sentimiento demasiado descontrolado. Una de esos amores que mataban.
—Ruge lo que quieras, «Gemelo Salvaje». «La misma sangre que una vez goteó de tu espada, espera empapando la tierra que será tu tumba».
Eneas rugió, escupiendo a un lado en señal de respuesta. No era agradable encontrarse con un viejo fantasma como Amur, pero mucho menos, que el bastardo intentara hacer referencia a su sucia conciencia con un dicho mediocre. Echó mano hacia Robby y lo sujetó firmemente del brazo, intentando tranquilizar sus alterados nervios con ese leve contacto.
—Mi conciencia no estará nunca más sucia que la tuya.
Amur volvió a girarse con el caballo, mirando fijamente a Eneas, pero esta vez, sin intercambiar palabras. Ambos guerreros parecía retarse sobre el silencio del ambiente, y Robby, sorprendido, creyó sentir una suave energía flotar entre ellos. En realidad, no había nada, pero él sentía algo extraño.
No pasó más de diez segundos antes de que la tierra temblara, Roberto no pudo mantener el equilibrio, pero se libró de caer al suelo gracias al estirón de Eneas. Con un suspiro de alivio, se sujetó a su hombro, mirando también fijamente a Amur, que no parecía ni inmutado por el temblor.
Había sido solo un momento, pero Robby tenía claro que Amur había estado a punto de perder el control. Si con un poco de genio había conseguido que vibrara el suelo, ¿que podía conseguir cuando entrara en modo de batalla? Se estremeció ante la idea.
Uno de los soldados de Hranmir se acercó a Amur, susurrándole brevemente algo al oído. El rey asintió en respuesta, manteniendo sus ojos todo el tiempo en Robby y Eneas.
Después de un largo suspiro, Amur levantó altanero la barbilla.
—¿Habéis visto a un grupo de bandidos cerca de aquí?
¿Eh? Roberto se sorprendió ante la pregunta. ¿Estaban a punto de saltar a la yugular del otro, hace apenas unos segundos, y ahora se dedicaba a investigar? Eneas a su lado, seguía igual de recto e impasible, ni siquiera se inmutó ante el cambio de actitud. Vaya, tendría que empezar a acostumbrarse. Ya había visto varias veces desde que llegó a Gea, como los habitantes de Granmor, podían pasar de un tema a otro, completamente diferente, sin pestañear siquiera. Él no lo comprendería nunca. ¿Sería por la forma improvisada, insegura y rápida que tenían de vivir en Gea? Ni siquiera tenía una respuesta clara para ello.
Eneas encogió el ceño, después de pensar en los tipejos que acaba de matar y alzó su mano, señalando el camino a uno metros más allá.
—Si lo que buscas son un grupo de bastardos con un jefe destartalado y de cabello pajizo, están muertos siguiendo ese camino, a unos metros.
Amur hizo una mueca entre humor desagradable y curiosidad.
—Supongo que eso quiere decir, que tuvieron mala suerte al toparse contigo.
Eneas elevó la comisura derecha de sus labios, en una expresión oscura.
—Podrías decirlo así.
El Rey de Hranmir desvió su mirada hacia el camino, después cerró los ojos. Nadie dijo nada, los segundos pasaban y el silencio se hacía más y más pesado. Robby no entendía que pasaba, hasta que esa energía, esa fuerza que había presentido antes, volvió a ser visible para él. Era eso… ¿la concentración del Elemento Tierra?
Recordaba una de las lecciones de Karel donde le explicaba algo de eso. La concentración del Elemento Viento, desprendía un aroma diferente, una fragancia suave que se elevaba hacia arriba. El Elemento Fuego, podía compararse con calor, por el contrario, el Elemento Agua se caracterizaba por el movimiento obligatorio de los dedos de la persona que lo usara y sin embargo, por mucho que intentara hacer memoria, no recordaba que fue lo que le dijo en referencia al Elemento Tierra.
Sus cavilaciones volaron cuando la profunda voz de Amur volvió a dirigirse a ellos.
—Es cierto —corroboró la declaración de Eneas, dejando en evidencia que no se fiaba de él, ni siquiera en algo tan irrelevante como eso—. ¿Traían algo… con ellos? Alguna especie de sacos o…
Eneas soltó un pequeño quejido, echándose hacia atrás y dándose la vuelta, siempre con el brazo de Robby bien sujeto para que lo siguiera.
—No tengo ningún compromiso contigo y mucho menos ahora soy tu maldito informante. Si quieres saber si llevaban algo, usa de nuevo esa mierda de Elemento tuyo y puede que tengas suerte.
Robby se mordió el labio ante el conjunto de groserías, pero por lo que veía, Amur ni siquiera se había inmutado, a diferencia de algunos de sus propios soldados que se había tensado evidentemente sobre sus monturas.
Amur asintió, girándose, para su sorpresa, hacia Robby.
—¿Roberto? —preguntó con total confianza.
Robby se quedó quieto, mirando fijamente al rey, pero… ¿pero que demonios? Supuestamente, él tenía que ser el primero en quejarse por ese extraño y poco confiable acercamiento, que Amur estaba dando hacia él. Pero algo, algo le decía que no tenía que temerle, ni sospechar de él. ¿Era algo en su cara? ¿En esos rasgos que le resultaban tan malditamente familiares? Esos ojos verdes…
Eneas dio otro paso hacia delante, llamando la atención de Roberto cuando gruñó con sequedad:
—No le hables —rugió a Amur.
—No —se escuchó de decir así mismo Robby, sin creerse lo que estaba haciendo—. No llevaban nada, a no ser que lo hubieran dejado escondido en otro lado, ya que según ellos, nos estuvieron siguiendo durante varias horas.
Robby cerró la boca en un quejido cuando el agarre de su brazo se acentuó. No quería girarse para mirar a Eneas, su gigante debería estar enfadado, pero él… había reaccionado antes de darse cuenta. Cuando volvió su cuerpo, supo que debería haberse quedado con la cabeza baja, la expresión que vio no era la que esperaba, si no una dolida y traicionada que lo dejó mil veces más arrepentido.
—¿Por qué? —preguntó en voz baja Eneas, casi arrastrando las palabras.
Roberto no dijo nada, miró unos segundos a Amur, y su sonrisa ganadora solo volvió a golpearlo. ¿Qué diablos le había llevado a actuar así? Al final, tendría que haber seguido oculto tras su gigante, siempre que quería ayudar, terminaba metiendo la pata, o peor, hiriendo a Eneas. Ahora no sabría que le dolía más a su gigante, los golpes que le habían dado antes o la puñalada que le había metido él entre las costillas.
—Lo siento —susurró sin poder controlarse. Alzó la vista para encarar a Amur, con una mirada severa—. ¿Quién eres?
Eneas abrió la boca, un poco desconcertado por la pregunta de su chico. Aflojó su agarre para concentrarse en descifrar la expresión de su cara. Robby mantenía las cejas unidas en un rictus austero y desconfiado que pocas veces le había visto. Pero había también un resquicio de curiosidad e incertidumbre en el brillo de sus ojos. ¿Qué respuesta esperaba en realidad, a tal inconclusa pregunta?
Amur, por su parte, lanzó un largo silbido de aprobación. Interesante, ese joven era malditamente interesante. Robby podía deducir claramente que eso era lo que claramente estaba pasando por la cabeza del misterioso rey.
—Hay muchas contestaciones a esa pregunta, Roberto.
Robby sonrió, sintiendo el reto revolotear frente a sus ojos, y él no pararía hasta cazarlo.
—¿Qué soy para ti? —preguntó, y si, si lo pensaba realmente, con lo poquito que Roberto conocía hasta ahora, era algo ridículo. Pero… desde un principio, ese hombre…
—¡Oye! —gruñó Eneas, estirando de su brazo, Roberto se rehusó a apartar la mirada de Amur. Eneas empezó a enfurecerse… ¿Qué le pasaba a su chico con aquel rey bastardo? ¡¿Qué demonios estaba pasando ahí?! ¡Y frente a sus propias narices!—. ¡Ven aquí! —rugió encolerizado, tirando de Robby.
El chico se vio sacudido por el brusco movimiento, cayendo hacia atrás y siendo cogido por Eneas, quién sin consideración alguna se lo echó al hombro, como si fuera un saco de patatas. Roberto pataleó y gritó, intentando que lo bajara, lanzando improperios e inútiles puñetazos a un gigante que no tenía ni la más mínima intención de pensar en él, como un mísero ser vivo.
Eneas se giró hacia Amur, su expresión sombría.
—Vete —susurró roncamente. No necesitó alzar la voz para que la amenaza se hiciera patente entre ambos.
El rey de Hranmir puso una mueca de desagrado, pero giró su caballo. Estaba claro, que fuera lo que fuera lo que ese tipo supiera de Robby, no estaba dispuesto a mostrar su baza en un momento como ese. Eneas intentó tranquilizarse, el chico era demasiado inocente para darse cuenta, pero ese tipo… aun sin saber lo que en realidad conocía o sabía de Robby, no estaba planeando nada bueno. Como mucho, cualquier cosa que dijera podría servir para atraer al chico, y estaba seguro, que detrás de todo eso estaría él. Amur solo quería su cabeza, y no pararía hasta obtenerla, aunque tuviera que usar a un joven inocente como Robby que, en aquel momento, no sabía ni donde estaba parado.
Por mucho que pataleó y gritó, Eneas no dejó bajar a Roberto hasta que el sonido de los cascos de los caballos, hubieran desaparecido casi en su totalidad. Después, lo alzó en sus brazos como si no pesara ni diez kilos y lo soltó bruscamente en el suelo.
El sobresalto del movimiento, hizo que Robby se callara, pero una vez que sus pies consiguieron la estabilidad necesaria para mantenerse en pie, no dudó en abalanzarse sobre Eneas, dándole un empujón con su mano en el pecho. Solo sirvió para llamar su atención y desahogarse, ya que aun con la fuerza que usó, el gigante no se movió ni un ápice.
—¡Ya está bien! —Roberto apretó entre sus dedos la camisa de Eneas, estirando de ella y arrugándola hasta escucharla crujir—. ¡Estoy hasta los cojones de que siempre trates de dominarme! ¿Crees que soy una cosa que coger o soltar cuando quieres? ¡¿Un maldito perro?!
Tenía la respiración acelerada después de las voces, la rabia le subía por la columna, casi sentía escalofríos en los pelitos del cogote. Reconocía la necesidad de estar con Eneas, de tenerlo a su lado, de tocarlo, de besarlo, de reclamarlo como suyo. Entendía que el gigante pudiera sentirse igual, pero todo tenía un límite, unos parámetros que respetar antes de que se convirtiera en un total descontrol. Robby tenía claro que sus bocetos de una relación diferían mucho de los de Eneas. Pero… ¡que lo condenaran si se dejaba tratar como si fuera una puta disciplinada y complaciente!
El silencio solo lo cabreó más, estiró con más fuerza de la camisa y le obligó a encararlo. Robby se quedó paralizado, las palabras y el aliento quedaron atascados en su garganta. Todo lo que pensaba soltar se lo tragó de golpe. Tragó saliva y se separó.
No era la primera vez, pero… su cuerpo se tensó ante el peligro evidente que resplandecía de los ojos de Eneas. Lo miraba fijamente, con la mandíbula en un rictus severo, su expresión sombría. Robby abrió la boca, balbuceando algo, pero terminó por cerrarla, dado otro inconsciente, paso atrás.
Mirion y Beliat también se tensaron, preparándose físicamente y mentalmente por si tenían que intervenir. Aunque… por lo que Roberto podía deducir, ninguno tenía intenciones de moverse por ahora.
Su mirada asustada volvió de nuevo a Eneas, que levantó la mano, dejándola caer sobre su mejilla. Robby se mojó los labios, sin fiarse mucho, notando como temblaba bajo el toque, y aun así… a pesar del creciente miedo de su pecho, podía sentir una extraño calor, un sentimiento ardiente que lo desconcertaba.
—Creía que eras más inteligente, Robby. Has cometido dos graves errores —Eneas acarició con su pulgar el pómulo de Roberto, observando como éste cerraba los ojos fuertemente, dejando escapar el aliento despacio, con una expresión confundida pero… deliciosa—. El primero fue prestarle atención a otro hombre que no soy yo. Soy un hombre posesivo, quiero que mis amantes me pertenezcan por completo, que solo tengan ojos para mí. Chico, tú aceptaste mi posesión, y ahora que te volviste mío, no voy a permitir que siquiera pienses en alguien más.
Robby gimió cuando esa mano se deslizó lentamente por su cara, podía sentir la presión de los dedos en su mejilla, rozando su nariz. Cuando cogieron su barbilla, un pulgar que antes le acariciaba ahora se introdujo en su boca, frotando sus labios, buscando su lengua. Inconcientemente la abrió, permitiendo la entrada, sorprendido por la tibieza de la saliva al escaparse por la comisura de sus labios.
—Solo me daba curiosidad… —dijo, intentando hablar a pesar de la posesiva mano que jugaba bruscamente con su boca—, nunca pensé en ese tipo de esta manera. ¡Por Dios, eres el único hombre al que le permitiría algo así! —gritó entre jadeos, intentando enforcar su mirada en el rostro de Eneas.
Su gigante, se acercó un poco más, Robby sintió como sus piernas se volvían débiles cuando lo contempló de lamerse los labios, lentamente. ¿Qué clase de visión estaba teniendo Eneas? ¿Qué cara estaba poniendo para que su hombre estuviera tan embelesado con él?
Roberto consiguió respirar mejor cuando Eneas sacó su pulgar, bajando despacio por la barbilla. Abrió la boca cuando presionó los dedos contra su nuez, permitiendo que bailaran con ella cada vez que tragaba. Era molesto, y le dolía, pero sentía un dolor más fuerte mucho más abajo.
—Segundo error —susurró Eneas en su oído. El escalofrío que estremeció todo el cuerpo de Robby casi lo tumba—. Nunca me desobedezcas. Harás lo que yo te diga, me pedirás permiso antes de tomar cualquier decisión, por muy irrelevante que sea. Ni siquiera respirarás sin que yo te de el visto bueno.
¡Era tan humillante! Roberto cerró los ojos y gruñó, no solo por el coraje, si no por las caricias, a su cuello, esos labios ahora respirando caliente sobre su oreja. Se sentía morir de placer, a pesar de lo que esos vanidosos labios decían, él no podía pensar nada para contradecirlo.
Estuvo a punto de perder el equilibro cuando Eneas se retiró, quedando frente a él y mirándolo fijamente, como intentando entrever si había comprendido su orden.
Aun con la respiración fuera de control y con su cuerpo temblando de excitación, Robby podía sentir la rabia y la humillación corriendo como bestias por su cuerpo. Algo extraño también burbujeaba en su garganta, era un sentimiento frío, como un aire congelado que le entumecía la lengua.
Tragó con dificultad, frotándose el cuello para calmar la sensación, después, alzó sus ojos hacia Eneas, sus ojos azules casi helados… era una pura declaración de guerra.
—Un día, estaré preparado, seré lo suficientemente fuerte para dominarte. Y entonces… entonces yo haré que te doblegues ante mí. Te tomaré y te forzaré a hacer todo lo que yo desee.
¡Ese maldito día llegaría! Cogería a Eneas y lo apretaría contra el suelo, dominaría su fuerza, lo obligaría a mantenerse debajo de él. Ese día… lo forzaría a recibirlo, lo tomaría tan profundo y duro que su gigante no podría más que gritar… y entonces… entonces… Eneas sería completamente suyo.
Para su total incredulidad, Eneas no se inmutó. Siguió de pie, recto, mirándolo con la misma cara de inexpresividad de siempre. Roberto no perdió detalle de sus labios cuando se abrieron lentamente, de sus ojos cuando se entrecerraron, y de repente, algo surgió en la expresividad de su rostro, algo… dulce, que lo dejó demasiado atontado para siquiera pensar.
—Espero con todo mi ser que ese día llegue —Robby ahogó un jadeo al escuchar las delicadas palabras—, porque eso significará que eres lo suficientemente hombre para poder defenderte por tí mismo. Chico, conviértete en ese guerrero pronto, yo estaré esperando para ver el resultado. A tu lado.
Lo pasos resonaron en sus oídos, era todo lo que le indicaba a Roberto que Eneas estaba pasando por su lado, siguiendo adelante. Antes de darse cuenta, se había vuelto y lo agarraba por el brazo, estirando del cuerpo del gigante hacia él.
Ascendió la cabeza, que no le llegaba más allá del pecho y lo miró fijamente. Su respiración se aceleró, convirtiéndose en un doloroso retumbar, se mojó los labios, y de un estirón a los rizos rubios, aunque tuvo que ponerse de puntillas para ello, consiguió que la cabeza de Eneas quedara a la altura de la suya.
La sujetó con fuerza y lo besó, apretando su boca contra la de Eneas, degustando el cálido sabor de ésta. Trastabilló hacia atrás cuando Eneas lo separó, dejándolo sorprendido y… desconcertado. Es verdad que su gigante le había devuelto el beso, pero no había puesto nada por su parte, solo lo aceptó, nada más.
—No más de eso, por ahora —ordenó Eneas, siguiendo ahora si, su camino.
Su última mirada era una clara advertencia para Robby, no preguntar. Ahora podía entender solo con los movimientos de Eneas, con sus miradas o expresiones, cuando quería decir o mandar, una u otra cosa. En ese momento, la conversación había terminado.
Pero aun así… Robby se llevó una mano a la cabeza, aturdido. ¡Maldita sea! Ahora entendía su confusión en el lago. Sus pensamientos contradictorios cuando observó a Mirion y Beliat. Deseaba a Eneas, pero en realidad, quería tomarlo. Quería ser él quién dominara al gigante y no al revés. Pero por ahora… eso no era posible. Eneas nunca lo dejaría. Y él haría cualquier cosa mientras tuviera esas manos sobre su cuerpo, esa boca sobre la suya.
La mano de Beliat en su hombro le hizo saltar al pillarlo desprevino.
—¿Qué demonios? —murmuró, dándose de lleno con la sonrisa picarona del soldado, junto a un silbido claro de admiración.
—Entiendo tu confusión. Pero joder… nunca había visto a un hombre tener los suficientes cojones para declararle a Eneas que quiere follárselo. Maldita sea, hiciste que me pusiera caliente.
Mirion chasqueó los dientes detrás de ellos, en desaprobación. Con una sola mirada de sus ojos violetas, Beliat se hizo a un lado, dejando que Mirion se apoyara en Robby y le sonriera cálidamente.
—Tienes un largo camino por recorrer, pero te puedo asegurar algo… si alguien es capaz de dominar a ese salvaje, ese eres tú. Apostaré por ti muchacho, no me defraudes.
Robby asintió, un tanto confundido por tantos ánimos. Ni él se creía lo que acababa de hacer, y mucho menos que aceptara la dominación de Eneas hasta ese entonces. ¿En realidad había salido ganando? Lo dudaba.
Anduvieron unos cuantos metros más, hasta que pudo ver a Eneas viniendo hacia ellos con las riendas de Cerbero en una malo y las del caballo blanco de Mirion en la otra. Sabía que el otro animal se había quemado durante la batalla. Sacudió la cabeza para borrar la idea de su mente, pues… aunque no lo hubiera visto, solo el olor lo estremecía de horror.
Después de varias comprobaciones a las monturas, Mirion subió a su caballo con Beliat detrás de él. Robby miró a Cerbero, el cual le bufó dándole un golpecito con la cabeza en señal de saludo. Sonrió, devolviéndole el gesto con unas palmadas a la crin rubia. Todavía sentía cierto nerviosismo, pero reconocía que Cerbero era de confianza. Como bien había predicho Eneas, no solo había vuelto a él, si no que había guiado en cierta manera, al caballo de Mirion con él. Era un gran animal, sin duda.
Después de varios minutos de esperar que Eneas se subiera, se giró hacia él, mirándolo interrogativamente con una ceja alzada. Para su sorpresa, Eneas apoyó una mano en la silla y le dio una palmada.
—Sube tú primero.
—No puedo —¿Cómo diablos quería que se subiera en eso, solo? Tal vez con una escalera, ironizó—. Es imposible, no pu—
La mirada de Eneas hizo que se tragara lo que restaba de frase. Lo desafió durante unos segundos, intentando que su gigante diera el brazo a torcer, cuando no cedió ni un ápice, Robby supo que tenía todas las de perder. Ni dialogar, ni una pataleta y mucho menos unos gritos, harían que Eneas cambiara de opinión. Además… había aceptado ser sumiso por ahora, el coraje le crispaba los dedos, que sentía tensarse sobre la tela de sus pantalones. Era eso o el cuello de Eneas, pero si quería vivir un tiempo más, debería seguir intentando desfogarse con sus pantalones, sin duda.
Colocó ambas manos en el lomo de Cerbero, el caballo bufaba impaciente, si Eneas no lo mirara como un halcón desde arriba… ¡Maldición, él también lo haría!
Tragó saliva e intentó impulsarse hacía arriba, dio un salto y alzó su pierna. Solo consiguió pegarle en los cuartos traseros al pobre caballo. Cerbero se volvió indignado, relinchando con fuerza y golpeándole con el apestoso aliento en toda la cara. Roberto echó la cara hacia un lado, ¡lo único que le faltaba es que también tuviera que disculparse con el maldito caballo!
No quiso volverse hacia Eneas, sabía que no se estaría burlando de él, pero la expresión de… «esperaba más de ti», podría joderle inmensamente en aquel momento. Respiró hondo y buscó algo en lo que apoyarse. ¿Por qué las malditas sillas en Gea no tenían estribos? ¿Si no conseguía meter el pie en ellos, o apoyarse en algo, como diablos una persona de su estatura iba a conseguir subirse? Bueno, Mirion no había tenido problemas visibles para hacerlo, y tampoco había mucha diferencia de altura entre ellos. Bien, él mismo se había golpeado de nuevo. Su orgullo ya estaba por los suelos.
Rindiéndose, se giró hacia Eneas, evitando sus ojos.
—¿Cómo diablos subo? —no pudo evitar el resquemor en su voz.
—Mira aquí —susurró Eneas, indicándole con sus movimientos lo que tenía que hacer—. Con tu estatura debes apoyar las dos manos en la silla, saltar y agarrarte aquí —sus dedos envolvieron un extremo sobresaliente al principio de la montura—. Alza las piernas y vuelve a impulsarte. Deberías poder subirte… o eso creo.
Robby se ofendió cuando Eneas lo miró de arriba abajo, visiblemente dudando de sus propias palabras. ¿Quería que se montara? ¡Pues lo haría, oh Dios… si lo haría!
Tomó una buena bocanada de aire y apoyó las dos manos como le había indicado Eneas, forzó sus piernas todo lo posible y saltó, uno bueno, pero no lo suficiente, cuando creía que iba a volver a caerse, recordó el extremo de la silla. Roberto se aferró a él con fuerza y subió la pierna, se quedó corto.
Estuvo a punto de resbalarse cuando sintió dos manos firmes sobre su trasero, al principio se sobresaltó ante el toque, pasó de un estado de vergüenza a uno de alivio cuando el pequeño impulso consiguió que su pierna pasara al otro costal de Cerbero, permitiéndole erguirse en la silla.
Suspiró, aliviado por no haber hecho el ridículo, bien, gracias a Eneas por echarle esa mano. O ambas. Maldito bastardo, Robby todavía podía sentir los dedos apretando sus nalgas desvergonzadamente. El peso a su espalda le indicó que Eneas se había subido, le quitó las riendas de las manos con una brusca sacudida y las agitó, poniendo a Cerbero en marcha.
No dijo nada, nadie habló, pero eso si… Roberto supo que Mirion llevaba razón, todavía le quedaba un largo, largo camino por recorrer. Sobre todo si quería asegurarse un pedazo del hombre que tenía detrás… ¡Y vaya si lo quería!
yay!! actualización! :D
ResponderEliminarAmur puede pronunciar su nombre! :O eso me tiene muy intrigada...
y me encanta que Robby siempre se le revele a Eneas, eso de que quiere ser el activo...solo pude pensar "pobrecito...no creo que Eneas llegue a sentir algo como pasivo" xDDD ya, lo siento jajaja
muchas gracias x este capítulo y también x la información sobre la saga, ahora tengo las cosas más claras ^___^
oh! y felicidades por tu compromiso!! :D yay!!
he quedado completa y absolutamente colgada!! woow, esto si que no me lo esperaba! Han habido tantas cosas revelantes en este capitulo, que no se por donde empezar a preguntar! jaja
ResponderEliminarprimero que todo! ya me quedo claro de quien es el poder del agua, saltaba a la vista!. Y, acerca de eso: ¿cuando uno maneja el agua, lo hace un todas sus formas verdad? (la pregunta puede que sea tonta, pero quiero estar segura).
Otra cosa que quería saber eso sobre Amur, su hijo, y la supuesta criatura que perdió la esposa de Eneas. ¿Estoy bien encaminada o me estoy pasando película? jaja
por alguna razón siento que Robby se hará mas alto xD.
Te felicito Fati, una completa obra de arte este capitulo. Como siempre, todo esta de maravilla!
El capitulo me ha encantado, por alguna razón, siento que son tan hipnotizantes como los ojos de Robby (que cada día me tienen mas intrigada también!) Oh fati! estoy muy emocionada por tu novela hetero. Leí el capitulo que colgaste en tu blog hace mucho tiempo y desde ahí que lo espero!
Espero que estés muy bien. Tomate las cosas con calma, estando tranquila, todo se hace mas fácil. ¡Animo para este mes!
felicidades por el compromiso, te deseo lo mejor, a ti y a tu pareja : )
besitos, querida. no sabes hasta que punto te deseo lo mejor. un beso y un abrazo enormes!
:DD
Con cariño
Sofia (Fan)
Ok, primero que todo, me has dejado sorprendidísima con el nuevo giro de los acontecimientos, oh yeah ADORO a los personajes enigmáticos y de dudosas intenciones que saben más que nuestros protagonistas..
ResponderEliminarMe resulta fascinante la "familiridad" de la que habla Roberto, es que acaso él y Amur se habían visto antes en Gaia? ¿qué secretos esconde Amur? O acaso Robby tiene esos sentimientos por la conexión que comparte con Eneas.. (suspiro) hay tantas posibilidades!!
Segundo, OMG casi me da algo solo de imaginar a Robby siendo activo con Eneas jaja.. la verdad es que está claro que en esta relación el activo será Eneas, pero no puedo evitar pensar que aunque solo fuera una vez sería muy excitante que intercambiaran los papeles jejeje
También me uno a las demás para darte ánimos y aconsejarte que te tomes todo con calma que así las cosas siempre salen mejor :)
Eso es todo, muchas felicidades por tu compromiso y buena suerte
Besitos!
Buenas tardes;si, estoy con quienes pensamos que porqué este Amur conoce taaan bien el nombre de Robby y su pronunciación, porque reacciona obedeciendole y contestando lo que pedia,la relación que comparten Eneas y Amur (referida a que mato a su hijo,si nuestro Eneas...)y sobretodo lo que toooodo el mundo comenta: para cuando el episodio de la sumisión de Eneas...jajajajaja (imagen mental:el giganton suavemente montado por tan delicado macho alfa jajajajaja).
ResponderEliminarEn fin,que la novela esta siendo magnificamente dirigida a que tus seguidores(nosotras) estemos siempre sin adelantarnos a tus intrigas.Bien por ti.**no sé si comentar que me he leido el 1ºcap para ver que Robby dice que su padre murio el año pasado...pues parecia como si fuese su padre,claro**
Bueno,para cuando sea,estoy esperando el siguiente.Besos.
Pd: ¿Te he comentado cuanto me gusta que copas sea la elegida para editarla...?Genial.Y sobre el resto de proyectos son toooodododoos interesantes.
Por que dices que el capitulo es aburrido? con la cantidad de cosas que han pasado.....y las que van a pasar. De verdad Eneas se va a dejar tomar las medidas por Robby? uy! que peligro jaja y este Amur que familiaridades tiene con nuestro niño?pondre a la neurona a trabajar.Besitos.
ResponderEliminarYuki:
ResponderEliminarPerdona la tardanza en contestar, tres días... Dios... tengo tantas cosas que hacer entre manos... buff..
Ahora bien... Amur! Si, puede pronunciar su nombre, será una bonita historia la que contar, ya verás jojo.
El carácter de Robby es... bueno como el de alguien normal, supongo que un chico que se haya criado en esta época, si fuera a un mundo como Gea y viniera un gigante, que no solo lo convierte en gay, si no que encima lo quiere dominantear... supongo que se revelaría, aunque fíjate, que Robby siempre mantiene la cautela con Eneas, es decir, se revela pero en realidad le da un poco de miedo. Pero también lo pone terriblemente cachondo, por él se lo comería pero el gigante no le dejará, juas juas juas XD
Je! Para eso quería la información, para que lo entendiérais mejor, ya me daba un poco de penita las preguntas sobre las estaturas de los personajes, creía que era por mi culpa que no lo entendíais, ahora seguro que todo se ve más claro.
Gracias, os estaré contando sobre la boda mediante se vaya acercando, jeje.
Nena, que alegría que ahora también sigas LH, por favor, quédate por aquí y muchísimas gracias por tu apoyo. A final de Octubre tendréis muchísimas cositas para leer, espero que todas guardéis las ansias para entonces.
Nos vemos linda. (me ha quedado un tanto largo, lo siento UU)
Sofia:
ResponderEliminarJejeje, y yo que pensaba que iba a ser un capítulo aburrido para vosotras!! Que bien que haya despertado vuestro interés. Es que... bueno, como yo sé todos los secretos y lo que va a pasar, a veces se me olvida que vosotras no tenéis ni idea, así que... en realidad y hablando en plata, se me va a la olla XD
A ver, pregunta, pregunta.
Agua??? En este capítulo solo se habla del Elemento Tierra de Amur, y buenos, si te refiere a los del frío de Robby, ya dije por ahí que era Elemento Hielo. No se a que te refieres con el agua XD Esto no es como Naruto, así que no se necesita convinar dos Elementos para crear otro, es decir, existen los segundos Elementos y ya... pero no entiendo que me quieres preguntar. Perdón por ser tan burda.
Nena, sobre Amur, su hijo y la criatura de Kazla, ejem... no voy a decir nada sobre eso, y ya sabes, cuando no quiero decir algo es que vas bien encaminada. Chica, me has sorprendido muchísimo, seguro que si sigues sacándole punta al lápiz conseguirás averiguarlo antes de que yo lo diga!! De verdad, me has dejado completamente sorprendida.
Jajajaja, lo de Robby me ha hecho gracias, pero... no te equivocas. A mediados del libro Robby ya será un guerrero, con musculatura, unos centímetros más y bastante fuerte. Aunque siga siendo más bajo que Eneas, estará en perfectas condiciones para dominarlo. Ejem... ten por segura que una de las escenas eróticas de esta novela (que tendrá un montón) será con Eneas de pasivo, pero ya verás. Aunque ahora sea un poco raro, todo se verá más claro mucho más adelante, je... Ya lo verás... jojojojojo XD
Me muero de la felicidad por leer que te gusta tanto esta novela. Y los ojos de Robby, Dios... a mí también me gustan... además que entiendo porque en Gea llaman tanto la atención si allí en realidad no existe ese color, jeje.
Oh!! Leíste Destino Irresistible en mi antiguo blog??? Yay!! Pues podrás seguir la novela aquí a partir del 30 de Octubre!! No te la pierdas jeje, que aunque a lo mejor, no sea tan buena como Lágrimas de Hielo, tiene una trama sorpredente, ya lo verás.
Gracias por los ánimos para Octubre, los necesitaré, demasiado trabajo previsto.
Y la boda, ya iré comentando por aquí!! Estarás al tanto de todo, lo primeto.
Gracias, cariño, eres un dulce de mujer. Muchas gracias, soy feliz de tener a gente como tu a mi lado. Dios, casi se me saltan las lágrimas, tu comentario me conmovió en varios párrafos. Gracias.
Ita:
ResponderEliminarA ver... siempre que leo un comentario tuyo lo tanteo... siempre hay muchísimas cositas interesanes que dejas caer, así que veamos...
Si... aunque el viaje se puede hacer algo largo, ocurren muchas cosas durante éste, y eso tengo que narrarlo así que por narices, tiene que tener muchas páginas. Me alegra que tu entiendas el giro, que en realidad tiene(necesita), la novela.
Así que te gusta Amur, eh? Es un hombretón interesante, a mí me matan los personajes mayores tan misteriosos, estoy deseando sorprenderos con él, porque todavía queda dos hechos de este personaje que os dejarán con la boca abierta, os lo aseguro.
Sobre las posibilidades de tal familiaridad, creo que la palabra lo dice todo. Habéis pensando que Robby cayó en Gea solo por ser el Alma de Eneas, y si hubiera algo más?? Nunca habéis pensando porque hacen tal viaje o como puede ser que dos Almas de Gea estén en una misma familia??? (en referencia a Robby y Bea) Puede que te esté liando, pero me encanta hacerte pensar, porque sé que lo descubrirás antes de que yo diga nada. Ahí te dejo una buena incógnita que seguro, nadie más se ha planteado.
Jejeje, bueno conmigo, nena. No puedes asegurar quién será activo o pasivo en una relación. Yo no encasillo a los personajes, y queda mucho libro, mucho tiempo en el que Robby puede conseguir ser un espléndido guerrero a base de entrenamiento, aunque este no se lo de Eneas o Karel... si no... otra persona. (jojojo, y yo las voy dejando caer XD)
Te puedo asegurar, que aunque sea una vez, Eneas será pasivo, lo juro. E igualmente en "Una copas más" cuando la edite, si es posible, os llevaréis una sorpresa con Ricky, je.
Muchas gracias por los ánimos Ita, y perdóname que no coja tu consejo, mi mayor problema es ese... la calma, soy una chica demasiado tranquilo. Siempre pienso que voy a tener tiempo y hago otra cosa que me interese más en ese momento, después resulta que llego tardo a todo. Son un trasto.
Gracias, os mantendré a todas informadas sobre la boda. Nos vemos, preciosa.
Cuqui:
ResponderEliminarHola cariño!! Jejeje, a ver... vaya, veo que te haces muchas preguntas. Amur pronuncia muy bien el nombre de Robby, y este siente algo familiar en el rey, que hace que reaccione obedeciéndolo antes de darse cuenta... porque será??? XD
Sobre la muerte del hijo de Amur, con referencia a Eneas, tiene más transfondo del que crees. Intenta pensar en cosas que he dicho anteriormente, en otros personajes, verás como consigues ir entrelazándolo todo poquito a poco jojo.
Todo os habéis quedado con lo de Robby y su estado de macho en celo jajaja XD Pues sí, como dije en los comentarios anteriores, tenía previsto que Robby fuera el activo aunque fuera una vez en la novela. Es verdad que puede pasar meses antes de que leáis esa escena pero... valdrá la pena. Aunque para cuando ese momento llegue, quiere decir que la novela ya está casi finito... lloraré cuando acabe, ya lo verás. Aunque a ésta le sigan cinco libros más de la misma saga y Eneas y Robby vuelvan a aparecer, ya no será lo mismo. Extrañaré este libro.
Jajaja, gracias! En realidad, siempre intento sorprenderos, una novela sin secretitos y momentos fijos o sorprendentes, no cautiva, yo cuando creo una novela, estoy maquinando dia y noches esos puntos. Son necesarios, en serio.
Y vaya... me sorprende que hayas mirado si Amur podría ser por algun motivo el padre de Robby... en cierto modo te has acercado, me sorprende que hubieras llegado a esa conclusión. No es su padre, su padre está muerto. Pero... eso no quiere decir nada, jojojojo. No estás tan perdidas como crees XD
Ya sé cuanto te gusta Copas puede que por el hecho de ser Andaluza, pero bien... yo casi estoy ilusionada con este proyecto solo por saber lo feliz que te vas a poner cuando leas la novela completa y terminada. En realidad, el mayor placer de un escritor es tener lectoras como tú, tan entregadas y divinas. Te he dicho que te quiero, cuqui??? XD
Gracias por todo nena, intentaré estar de vuelta con más cosas, dentro de poco. Muchas gracias de corazón!!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarIso:
ResponderEliminarBueno nena, no es que crea que es aburrido, es que... como yo ya me sé los secretos, siempre intento que todo sea más "impresionante" y este capítulo, aunque con muchas cosas por medio, ha sido un poco más apagado que otros, jeje.
Y si... van a pasar muchas cosas que os dejaran con la boca abierta, aunque algunas por ahí arriba ya me están intentando destripar la novela, seguro que más de una lo logrará, casi las temo XD
Eneas se inclinará ante Robby por lo menos una vez en la novela, jojo, vaya escena erótica, estoy que babeo por escribirla, jeje.
Amur y sus familiaridades... ya veréis, éste personaje no va a dejar de daros sorpresas, tiene muchos secretos que contar, jeje.
Nena, muchas gracias por pasarte, a ver si consigo seguir con las novelas, y mi supervisión de libros, que voy super atrasada con todo.
Gracias, y nos vemos en el próximo!! Espero que pueda ser pronto UU
Bien… como ves ya termine de leer lo que llevas de lágrima de hielo…
ResponderEliminarY como siempre eres increíble… hasta digo que tu forma de escribir ha cambiado, te has superado… has madurado en ese contexto, le has puesto empeño en esta historia ¡mira que lo verifico!
Y no solo en esta, en estas dos que has publicado, se nota… claro que si ^^
Me ha sorprendido eso de las sagas, ahí se nota el gran trabajo que tienes como escritora ¡eso es amor mujer! xD jajaja
Aparte, ya quiero saber de que trata los demás libros… y por ahí leí los nombres que ya le asignaste a cada uno.
Todo esto, me recuerda a la saga Highlander, no se si las conoces… se me hace un poco semejante con eso de lo medieval y tal, tampoco es que supiera, apenas he leído por encimita un libro… creo que es el beso del highlander… ah y es hetero.
Con respecto a lo que llevas de LH… uff pero que interesante, y los giro que le das… que no se puede anticipar con veracidad, que es lo que vendrá o.o
Me gusta Eneas, me gusta su posesividad >.< lo hace sexi jeje, pero también muy impulsivo, cabezota… si claro como no xD… que es parte de su encanto.
Con Robby si, este chico me encanta y lo ultimo eso de “estar de activo” jajaja dios he muerto de risa… aunque sea así, no me lo imagino.
Y los dos soldados, Beliat y Mirion… son re chéveres, uno con su sonrisa burlona y otro con su sonrisa calida….
Seguiré leyendo, leyendo, hasta mas… :D
Fati no te preocupes con eso del descontrol de Octubre, mas vale no se como haces para estar centrada en tus historias y una vida que tienes antes de ella. Ya de por si, se te agradece todo lo que haces… te deseo lo mejor… éxitos, que imagino todo el ajetreo que tienes con eso de la preparación…
Nos vemos en el prox ;)
Chau.. xmaria3x
Maria:
ResponderEliminarOh!! Al final te leíste LH!!! Impresionante, muchísimas gracias, soy realmente feliz. No sabes lo contenta que estoy por ello.
Si, yo también creo que hay una leve mejora de hace dos años para acá, pero también he perdido otros puntos buenos que ahora estoy intentando recuperar. Sé que no me explico muy bien pero tampoco quiero entrar en detalles, me da un poco de verguenza. De todas formas, gracias... supongo que si alguna vez arreglo esta novela, tendría que retocarla mucho para que no se notara demasiado la diferencia de tiempo.
En realidad, todos los libros de la saga estan conextados, el último aunque tenga otra pareja de protagonista, irá un poco de todos... intentaré meter escenas sobre parejas de los anteriores libros y demás.
No puedo contarte mucho sobre la trama de los demás libros, porque entonces te destriparía varios de los secretos de LH, en serio. Aunque podría hablar de los personajes y demás, en privado... XD
Sobre los highlander, je. Bueno, siempre me habría gustado escribir sobre escocia y estos highlander, pero no se de historia lo suficiente para ello. Así que pensé crear un mundo fantástico donde meter personajes que fueran relativamente parecidos a como yo me imagino a esos guerreros. Así nació Eneas y Eros, no sabes lo feliz que me hace que pensaras lo mismo, ya que eso quiere decir que captaste la idea que quise plasmar cuando los creé. De ahí también a que Robby diga que para él Eneas es un gigante XD
Joder, chica!! Has resumido lo que llevo de novela en cuatro puntos jajaja XD Pero estoy muy feliz de que te guste el curso de esta, a veces mientras la escribía se me hacía un tanto pesada, pero no por aburrida, si no porque me sentía presionada con el estancamiento de ésta. Mi forma de escribir es demasiado lenta, no aburrida pero si va demasiado despacio. Llega un momento en que no sabes si estás leyendo una novela o mirando un manga XD Si lo lees todo de seguido a lo mejor no te das cuenta, pero si lo escribes por semana, deseas que avance de una puñetera vez, ya te darás cuenta desde ahora XD Si LH fuera un manga supongo que tendría en su totalidad casi 32 tomos jajaja XD (ahora mismo estariamos empezando el tercero, así que haz la cuenta...)
Sobre lo que piensas de los personajes jajaja. La verdad es que siempre pensé que Eneas sería una personaje odiado por todas, demasiado machista y posesivo (aunque en realidad yo siento que tiene su encanto) y por el contrario a todo lo que creía, es el favorito de muchas!! Me alegro por eso...
Sobre lo de Robby, puede que no lo veas como activo por ahora, es que sería un tanto ridículo supongo. Pero Robby se hará fuerte, mucho, dale tiempo al tiempo, seguramente por el tomo 25 jajaja XD (perdón por la broma UU)
En realidad no me cuesta mucho llevar tantas novelas a la vez. Me gusta escribir, es casi mi vida. A veces mi novio siente que lo dejo de lado, que mi vida son las novelas, escribirlas y leerlas. La verdad es que tengo que hacerle un poco más de caso al pobre UU
Chica, muchas gracias por pasarte, eres un sol y siempre fuiste un apoyo importante. Me gustaría volver a tener a muchas de las chicas de FF. María, os cogí mucho cariño... y de las frecuentes, la de siempre, sobre todo con un nick raro o con algo resultón, se me quedaron grabadas, fue una hermosa época.
Pero no me puedo quejar tampoco de mi pequeña familia. Aquí, este blog, lo frecuentan varias chicas que han sido como inspiración para mí. Son muy importantes y si algun día llego a cualquier sitio con esto de la escritura, siempre estarán conmigo, lo sé y eso me hace sentir las fuerzas para seguir adelante. Siéntete libre de unirte también, si así lo quieres.
Muchas gracias. En serio. En unos minutos colgaré el próximo de MSM, leélo también, si tienes tiempo.
Muchos besos!!
Porfiiiin!!!
ResponderEliminarNo habia podido leer porque el Alonso (mi notebook) anda en reparación asique tuve que robarme el de mi padre pero bueno por fin pude leer y oh Dios!! esta buenísimo.
Me encanto esa determinación de Robby vamos hombre si quieres ser dominante nadie te lo impide!!.
Eneas me mata a cada segundo más no se que fetiche masoquista tengo pero me fascina me encanta que los hombres sean posesivos.
Amur personaje de prosedencia dudosa propositos dudosos y me sorprendió que pudiese decir Roberto si no me equivoca a los de Gea les costaba pronunciar su nombre, que Roberto le pertenece tanto o más que a Eneas extraño. Por un instante pense que podia ser como la reencarnacion de su hijo pero deseche la idea por falta de argumentos. Por otro lado es obvio que Robby no esta en Gea solo por ser el alma de Eneas seguro tiene alguna mision más importante que realizar. Mis neuronas explotan
Bueno hace un calor horrible y comienzo a derretirme asique leere Msm.
Me despido besos te estoy leyendo.
Kiku:
ResponderEliminarOh, vaya por dios... las cosas se rompen cuando menos te los esperas. Pero eso esta bien, róbaselo a tu padre, como dice Gigante, lo mío es mío, lo tuyo es mío también jajaja XD
Ya te digo, Robby un día cogerá bien a Eneas, ya lo veréis, sé que ahora se ve un tanto irreal, pero tiempo al tiempo... las cosas cambiarán, jeje.
A mí también me gustan mucho los hombres posesivos, de ese amor loco y desesperado como el de Zetsuai Bronze XD Amo ese manga. Pues bien, ya puedes estar tranquila porque no eres la única fechisita masoquista de por aquí, yo te cojo de la mano XD
Vaya, me sorprende que todas hayáis encontrado tan intrigante a Amur, en realidad es un personaje que está ahí para eso, y tiene más de un secreto por desvelar, uno por parte de Eneas, y otro por parte de Robby. Serán unas escenas bastante interesantes.
Por otro lado, no... Robby no es la reencarnación de su hijo ni nada por el estilo. En realidad, ni siquiera lo había pensando, que si lo hacía seguro que le encontraba unas buenas razones para la trama, pero no es así... es otra cosa diferente. Y en realidad, si que Robby está ahí solo por ser la pareja de Eneas, la cuestión a la que yo me refería antes era el porque son elegidos ellos para ser Almas entre tantas personas, eso es lo que realmente tiene una explicación.
Hace calor??? Que suerte! Yo tengo un frío que te cagas... con mi pijama de invierno y mi bata estoy preciosa... sin duda XD Tengo los dedos morados del frío... brrr....
Nos vemos linda... te espero y gracias por todo.
jajajaj ahora soy yo la que se caga de frío!!
ResponderEliminar