domingo, 26 de septiembre de 2010

Mordisco sobre Mordisco (Capítulo 10)

CAPÍTULO 10

Entrada: xx/xx/xxxx
Ahora mismo, me gustaría poder desaparecer, haber muerto con mi alma y escapar de este tormento.
Desearía poder matarlo. Arrancarle esos maravillosos ojos, ese largo pelo, tirar de sus labios para que nunca sean besados, desagarrar su culo para que nunca pudieran tocarlo.
Por primera vez, he golpeado a mi ángel.
No puedo soportarlo más. Sus llantos, sus gritos de dolor, esa sangre cayendo siempre en cada rincón que piso. No puedo permitir que mis cachorros vean algo así.
Pero… si vuelve a intentar morderme de nuevo, no dudaré en golpearle. Sabe que lo deseo, sabe que me vuelve loco, mi ángel oscuro, sexy y sensual, erótico hasta el extremo de volver loco a cualquier hombre.
Mi sangre en mía. No permitiré que nadie tome algo que le pertenece a mi alma. El deseo es algo que un hombre no puede controlar y menos cuando tienes una pareja como mi ángel. Pero no, no lo amo, no me entregaré a él de la forma en la que tanto desea.        
Mi alma se fue, se fue la primera vez.
No le pertenezco.

* * * *

Raven bajó las escaleras de piedra, sorprendiéndose del mal estado en la que se encontraban. Aunque ahora, gracias a la poca claridad, no se veían los desconchones de las paredes o los trozos de piedra caídos en el suelo. ¿No les asustaba que alguna pudiera desprenderse sobre algún niño? Bueno, también dudaba que una piedrecita pudiera hacerle un daño permanente a un licántropo, por muy pequeño que fuera.

Cuando llegó al enorme patio, bordeó algunas columnas, buscando la presencia del lobo en cuestión. Izan estaba justo al lado del enorme comedor, con él se encontraba Eric, un tanto oculto por el enorme cuerpo de otro lobo con el cabello plateado, que recordaba haber visto anteriormente. Puede que hasta se lo hubieran presentado, aunque ahora no conseguía relacionar rostro con nombre.

Se acercó lentamente, parándose frente a los tres hombres. Su ojos se deslizaron del enorme lobo desconocido a Izan, ignorando la presencia de Eric.

—¿Y bien? ¿Ha cambiado tu visión? —le preguntó al Beta, deseando interiormente que así fuera.

Izan se echó contra la pared, bostezando tranquilamente mientras paseaba un pie sobre el albero del suelo.

—En realidad, no he visto nada. Pero supongo que ahora que tienes la sed bajo control, hay un alto índice de probabilidades de éxito. Aun así, siempre queda «esa» posibilidad.

Izan no quiso especificar a que se refería, pero a Raven no le hizo falta. Estaba claro lo que quería decir. La muerte siempre había rondado su mente desde que salió por primera vez de aquella mansión. La idea de morir, le hacía hervir la sangre entre la excitación de la batalla y la incertidumbre. Intentaría pensar solo en la idea de rescatar a su hermano y para eso, necesitaba conocer a los licántropos que se suponía iban a acompañarlo.

Morir por ayudar a un vampiro sería lo último que hubieran planeado para su vida como soldados. Entendería si alguno se rehusaba a seguirlo y apoyarlo. Él no haría nada para imponerse, después de todo, los lobos estaban en su derecho. Ese pensamiento le trajo a colación de nuevo la imagen de Dayira. Esa hermosa pelirroja, tendida en la cama y con tan poco tiempo de vida. Era una vida triste, muy triste.

Raven miró unos segundos a Izan y susurró:

—Entiendo —después su atención giró hacia el lobo que no recordaba—. ¿Y tú eres?

El hombre le sonrió abiertamente, con una expresión agradable y un sentimiento de camaradería bastante notable. 

—Soy Taix, no presentaron hace unos días, aunque supongo que no estabas en condiciones para acordarte de mí. Soy el Omega de la manada y uno de los que te acompañaran en esta «misión».

Raven encogió el ceño. Esa forma burlona de hablar no le gustaban del todo, pero tenía que reconocer que el licántropo estaban intentando ser lo más simpático posible, y eso era de agradecer.

Después de un corto silencio por parte de Raven, alzó una mano y la estrechó con la del enorme lobo.

—Gracias Taix. Quiero que sepáis que no voy a obligar a ninguno de ustedes a acompañarme. Si alguien no está dispuesto, no tomaré represalias ni nada, después de todo, el Alfa ni siquiera sabe de esta «misión» —agregó con el mismo tono que anteriormente había usado el Omega—. Así que, me gustaría salir lo más rápido posible, sé que no ha oscurecido del todo, pero hoy está nublado y esta claridad no me afecta.

Era cierto, aun después de haber buscado el abrigo durante casi un cuarto de hora dentro de esa maleta, con todas las prendas metidas a presión, ahora resultaba que cuando fue a ponérselo sobre la cabeza no le hacía falta. El cielo se había vuelto tormentoso, así que lo dejó tirado en la entrada del piso que ahora compartía con Neo y se había dispuesto a salir libremente.

Estaba en lo correcto, lo pudo asegurar cuando los rayos del sol habían desaparecido casi por completo, evitando los poquitos que escapaban de entre las nubes con un ágil juego de pies.

La respuesta de Taix lo sacó de sus cavilaciones.

—No hay problema —dijo el alto lobo, rascándose una mejilla mientras sonreía, ahora con un toque algo nervioso—, Es verdad que algunos se han rehusado, pero he podido conseguir a tres lobos más a parte de mí, totalmente dispuestos a cuidaros las espaldas. Después de todo, sois el marido del Alfa.

Raven saboreó la palabra marido, se sentía malditamente agradable poderla escuchar con un tono tan condescendiente. Y bien, cuatro lobos y un vampiro podrían ser fuerza suficiente para enfrentarse a un pequeño batallón de licántropos del Norte. Esos malditos bastardos que tanto daño le habían hecho a la manada y a Neo. Si conseguía matarlos a todos podría resultar un pequeño logro para él. También, mientras él comandara a esos hombres bajo la responsabilidad de Neo, lucharía con todas sus fuerzas para que llegaran enteros de vuelta a casa. Era lo menos que podía hacer por ellos, por prestarle su poder para intentar salvar a su hermano, cuando él era, nada más y nada menos, que un vampiro.

—Yo voy también. —dijo de repente Eric, dando un paso hacia delante—. Yo protegeré la espalda de Raven. Se lo debo a Neo y… —se mojó los labios, indeciso—, realmente quiero hacerlo. Quiero ayudar a Raven.

Se hizo un silencio incómodo entre los presentes. Taix miraba la escena con una ceja alzada, casi temiendo abrir la boca. Por su lado, Izan sonreía divertido, asintiendo con la cabeza y palmeándole comprensivamente un hombro a Eric.

—Supongo que en las malas se descubre cuando alguien te aprecia. Raven debería estar contento de tener un amigo.

Raven alzó una ceja, indignado.

—Lo dices como si fuera un maldito antisocial —cuando nadie aportó nada. Raven notó un leve sonrojo en sus mejillas—. Todos pensáis lo mismo, ¿verdad?

Eric terminó riendo, poniéndose al lado de Raven y golpeándole con un puño el brazo, intentando aguantar la risa.

—Bueno compañero, todo tiene que cambiar un día, ¿no?

Raven lo miró por encima del hombro, aun con el resquemor en su orgullo. Le sonrió arrogantemente mientras cruzaba los brazos.

—Igual que tus preferencias, porque estoy seguro de que tambalearon un poquito hace unas horas.

Eric se retiró, con una expresión infantil en la cara mientras negaba con fuerza con la cabeza. Podía verse un tanto nervioso y su cara roja lo hacía ver adorable. Raven sonrió mientras que Izan volvió con sus risitas burlonas.

—Eso es un golpe bajo, ¡maldito colmillitos peligrosos! —Eric sacudió la mano entre ambos, mirándole con una cómica expresión seria—. Te quiero a dos metros.

Izan se volvió a apoyar en Eric, riéndose, mientras Raven hacía amago de acercarse al lobo y disfrutando de cómo éste infantilmente se echaba hacia atrás levantando los puños, como si fuera a golpearle al igual que una de esas películas de Karate.

Taix estaba un poco perdido por la escena que tenía ante sus narices, pero lo que más le sorprendía era la confianza que parecía haber cogido esos tres en tan poco tiempo. ¿Qué había pasado y a que se referían con…?

—¿Colmillitos peligrosos? —preguntó el Omega, tocándose la cicatriz que le atravesaba el ojo derecho y que mantenía siempre cerrado.

Raven se quedó tieso, recto como si le hubieran metido el palo de una fregona por el culo, mientras que Eric comenzó a reír tontamente rascándose la cabeza sin saber que añadir. Gracias a Dios que por ahí estaba Izan para encargarse de esos asuntos.

El Beta se acercó a Taix hasta apoyarse en su hombro, cambiando la expresión por una sumamente triste y miró de reojo al vampiro, con mucha, mucha lástima.

—Solo nos metemos con Raven. Ha sido siempre un chico muy solitario, con unos padres fríos —susurró tristemente, como si estuviera narrando una tragedia—. Se sintió realmente dolido cuando sin saber nada sobre licántropos vino aquí y todos le rechazaron. Encima de tener que tratar con un salvaje como nuestro Alfa, su primera noche fue tan… —apretó los ojos como si se lo estuviera imaginando—, dolorosa, al día siguiente…

—¡Para! —gruñó Raven, con la boca completamente abierta por la sorpresa y un leve rubor corriendo por sus mejillas—. Deja de decir gilipolleses y… y… ¡simplemente, cállate!

¿Y ese Beta creía que lo estaba ayudando? Raven nunca había sentido tanta vergüenza, le daban ganas de coger el delgado cuello del lobo y partírselo como la gallina que era.

—Oh, vamos… Raven. Solo estoy quitándole hierro al asunto —soltó abiertamente con una expresión cansada que ocultaba una enorme sonrisa burlona.

Taix estaba confundido, miró de uno a otro sin saber que añadir.

—¿Entonces era mentira?

—¡Evidentemente! —se quejó Raven, sin querer mirar hacia ningún lado.

Todos se echaron a reír ante su gracioso enfado, hasta el vampiro tuvo que suspirar y después sonreír. Seguramente, Izan y Eric ya habrían previsto esto, simplemente estaban ayudándolo a relajarse. ¿Podría ser por algo que el Beta hubiera visto en alguna visión? Ni siquiera quería pensarlo, le gustaba lo vacía que había quedado su cabeza después de esa tonta discusión.

Volviendo al asunto que le importaba, se giró hacia Taix, buscando con la mirada a su alrededor.

—¿Y? —cuando se dio cuenta de que el Omega no le entendía, volvió a decir—: ¿Dónde están?

Taix asintió, señalando inmediatamente después el portón de la entrada. Raven no podía ver mucho desde allí, pero creyó percibir ciertos pelajes de diferentes colores.

—Están esperando totalmente preparados, ¿vamos?

Raven asintió, comenzando a ponerse nuevamente nervioso. Parecía que la broma no le había relajado tanto como creía, todavía podía sentir sus manos temblar. De miedo o excitación, no estaba del todo seguro.

Escuchó varios pasos a su lado, levantando un poco el albero. Se giró para ver como Eric lo seguía prácticamente de cerca. Ese hombre parecía dispuesto a mantenerse a su lado en todo momento. Era una sensación agradable. Le hubiera gustado que fuera Neo quién estuviera a su izquierda, quién le dijera que iban a luchar como uno, cada cual protegiendo la espalda del otro.

Neo ahora no estaba preparado para enfrentarse a nada, no solo por las heridas físicas sino también por las mentales. Ya había perdido a mucha gente que amaba y le quedaban pocas que defender. Eso sería un punto débil en su contra, la extrema preocupación podría hacer que cometiera errores, y si algo le pasaba… Raven no quería ni pensar en esa posibilidad.

Raven paró sus pasos en seco, cayendo en la cuenta de algo que no se había parado a pensar. Miró a Eric que se había detenido abruptamente, golpeándose la cara con la espalda del vampiro y que ahora se sobaba la nariz, desconcertado.

—¿Pero qué? —dijo Eric, mirándole con la mano en el rostro y los ojos entrecerrados—. ¿Qué pasa ahora?

—Tú te quedas aquí —dijo Raven simplemente. Después hizo amago de volver a andar tras Taix, pero la chillona voz intranquila de Eric, se lo impidió.

—Un momento, ¡quieto ahí! —gritó cuando vio que Raven seguía sin hacerle caso. Se apresuró a cogerle el brazo, estirando de él para que lo encarara—, ¿Porqué? ¡Quiero ir contigo, maldita sea!

Raven enfocó los oscuros ojos hacia Eric, fijos en su cara. Se veían serios y letales, desprendiendo un poder que indicaba claramente, autoridad.

—Es una orden.

Eric se quedó con la boca abierta. ¿Una orden? ¿Había escuchado bien? ¡Había dicho una maldita orden! Él solo quería ayudarlo, apoyarle, aunque confiaba en Taix, quería estar ahí para poder vigilar que todos respetaran a Raven. Que no lo dejarían morir cuando estuviera herido, ni cometerían alguna locura. Le daba vergüenza decirlo pero… ¡no se fiaba de su propia manda en ese aspecto!  

—Tú no me das órdenes —escupió con desagrado, luego miró lentamente a Izan—. Tú el «alguien de confianza». ¿Qué debería hacer ahora? Está claro que Raven es lo suficientemente cabezón para morir antes de cambiar de idea.

Raven gruñó levemente ante el apodo, pero Eric aunque tragó saliva, pareció echarle valor, quedándose en el mismo sitio y observándole directamente a la cara. Si ellos iban a ser conocidos, o… amigos, él intentaría hacerle entender al vampiro que todo no transcurría según sus caprichos.

Izan se rascó la barbilla pensativo, era realmente problemático tener que mediar en esta ocasión, pero aun así había algo en la seriedad de Raven que no le dejaba contradecirlo.

—¿Por qué? Raven, me gustaría saber porque no quieres que te acompañe.

El vampiro estaba harto de tanta pregunta. No estaba acostumbrado a que le llevaran la contraria, bueno, menos con Neo. Ese lobo, aunque su orgullo no quisiera reconocerlo, lo tenía completamente dominado el muy chucho. Pero tener que explicarse no le agradaba, era algo… para gente de menos estatus.

—He dicho que era una orden.

Izan se encogió de hombros.

—Yo puedo revocarla si lo veo conveniente.

Raven gruñó, viéndose totalmente retado por el Beta. Por muy indiferente que quisiera verse, Izan estaba intentando apretarle las tuercas. O bien se callaba y dejaban que los lobos se salieran con la suya o daba sus razones.

Sus ojos volvieron de nuevo a Eric, antes de dejar escapar violentamente el aire entre sus dientes.

—Eric es alguien importante para Neo. No puedo prometer que vuelva de una pieza y no quiero que mi Alfa tenga que pasar por algo como lo de ayer. —hubo un corto silencio, Raven se volvió para decir, un poco más bajo—: Yo tampoco quiero que le pase nada a Eric.

Izan alzó una ceja, mirándolo incrédulo, por su parte Eric estaba entre feliz y un poco pasmado. ¿Raven no quería que fuera, no por que lo sintiera un estorbo, si no más bien para protegerlo? La realidad le golpeó fuerte, haciéndole dar un paso hacia atrás, todavía demasiado aturdido para reaccionar. Sus ojos se giraron de nuevo hacia el Beta, que parecía estar pensando en algo.

Todo quedó en silencio, Raven y Eric pudieron apreciar como los ojos de Izan quedaron perdidos en ninguna parte. Lo más escalofriante es que el negro de la pupila se comió todo el globo ocultar, quedando su mirada completamente negra. A los pocos segundos, el Beta volvió a la normalidad.

—Oh, buenas noticias —dijo de golpe, como si anteriormente no hubieran estado hablando—. Creo que Eric debería ir, todo saldrá bien… supongo. He visto algo de sangre y aunque no ha quedado claro el resultado final, la presencia de Eric es beneficiosa para la «misión». Definitivamente, él debe ir.

A pesar de su forma de hablar, Raven supo de inmediato que decía la verdad. No solo por la veracidad del cambio de sus ojos, si no por la falta de ese tonillo burlón que siempre le agregaba a cada una de sus frases.

Aun así….

—En esa visión que acabas de tener… ¿Eric estaba bien?

Izan volvió a sonreír, estaba claro que ya se le había pasado el aturdimiento de la visión. Después de hacerle ojitos burlones a Raven se volvió hacia Eric, señalando al vampiro mientras hacia círculos invisibles en el aire.

—Ten cuidado casanova, que parece que has seducido a un chico peligroso.

Eric se sonrojó y golpeó al Beta en el brazo, haciendo que éste se quejara y se echara hacia atrás, riéndose. Después se dirigió hacia Raven, cogiéndole del brazo para que andara. La cara que tenía el vampiro era completamente homicida y no quería que terminara por matar al consejero de la manada, aunque él mismo tuviera las mismas ganas.

—Vámonos. —dijo, mirando fijamente a Raven.

El vampiro terminó por asentir, sin perderse de todas maneras la no respuesta de Izan. No había desviado el tema simplemente para bromear, estaba claro que había algo que no quería decirle. Eso solo conseguía ponerlo más nervioso, ahora también teniendo en mente a Eric, que era su segunda prioridad tras el rescate de su hermano.

No añadieron nada más hasta que llegaron a las puertas de la Propiedad como le llamaban los lobos, y que él veía como un simple y destartalado cortijo. Taix se había unido a los otros licántropos minutos antes que ellos, sin darse cuenta de que Raven se había parado para volver a hablar con los otros dos.

Había tres lobos de colores marrones, uno chocolate, otro café oscuro, el último tenía un tono canelo, a su lado, había uno gris, un poco más grande y que Raven reconoció rápidamente como el Omega. Era inconfundible, no solo por el pelaje, si no por la enorme cicatriz que le cruzaba el ojo, le sorprendió que aun siendo un lobo todavía la tuviera.

Antes de que Raven pudiera reaccionar, Eric saltó hacia delante completamente desnudo, cambió con una facilidad apabullante en pleno vuelo y cuando cayó al suelo, fueron sus zarpas las que hicieron un profundo y hueco sonido. Volvió el morro hacia él, con esos ojos castaños mirándole fijamente, su pelaje pardo le daba un toque hermoso aunque apagado. Era una diferencia bastante grande con Neo. Su pelaje dorado y brillante le daba un aire aristocrático, y Eric aunque hermoso igualmente, era más corriente, se veía simplemente más… normal.

Eric movió el morro, acercándose mientras bajaba su cara para rozarse con el brazo de Raven.

Móntate y así iremos más deprisa.

El vampiro pareció dudar durante unos segundos, pero finalmente saltó y se subió sobre Eric. Todos se miraron como concordando la salida y después de afilarse las uñas contra el suelo, salieron dando unos largos y tremendos saltos, casi volando entre las ramas. Raven estuvo seguro que los aullidos fueron escuchados por toda la manada. Era una despedida, por ahora.

El vampiro cerró los ojos y los apretó.

«Neo…».

* * * *

Taix los guiaba, era el único que sabía las coordenadas exactas donde sucedería la confrontación. Llevaban unos minutos caminando suavemente, intentando que las enormes zarpas hicieran el mínimo ruido posible.

Raven agachó la cabeza para esquivar una rama, después la bajó lo suficiente para hablar en susurros sobre la enorme oreja del lobo sobre el que iba montado.

—Yo conozco este lugar… —susurró, fijándose en las formas de la vegetación. Cuando divisaron un pequeño claro entre varios árboles, volvió a bajar unos tonos más su voz—. Comunica a todos que se detengan y se mantengan ocultos.

Eric meneó levemente la cabeza para que supiera que lo había escuchado, después mentalmente, informó a todos los demás lobos de que debían guardar posiciones por ahora. Cuando Eric no volvió a hablarle, supo que Taix no tenía ningún inconveniente con que él tomara el mando. De todas formas, ya estaba en el lugar y Raven suponía que lo más correcto sería esconderse y esperar.

Después de ojear el árbol abierto por la mitad que había en el claro, estuvo seguro. Él había estado ahí antes. No recordaba muy bien cuando… suponía que en alguna de las excursiones que hacía montado en la espalda de su hermano. ¿Pero porqué motivo, si Ángel seguía vivo, aparecería en este lugar?

Sintió nuevamente ese dolor de cabeza que lo carcomía cada vez que intentaba recordar algo. Se sentía flojo y se agarró con más fuerza al pelaje de Eric, el cual movió sus dientes hasta que los hizo rechinar.

¿Estás bien?

Raven le dio unas cuantas palmaditas en el cuello para asegurárselo. Después de acariciarse un poco las sienes, entrecerró los ojos para enfocarse en el claro y por supuesto, en el evidente sonido que estaba comenzando a escucharse no muy lejos de allí.

Tras unos segundos de espera, algo cruzó sobre los árboles, a una velocidad completamente irreal para un… Raven se fijó mejor, un vampiro. No había conocido a nadie de su familia que pudiera moverse con esa agilidad. Su incredulidad se convirtió en alivio cuando una silueta familiar se detuvo en mitad del claro.

Su ojos rojos giraron hacia el cielo y su oscura melena recogida con una cinta en el cuello, se mecía entre la suave brisa de la noche. Algunos cabellos se soltaron, ocultándole un poco el rostro, pero Raven estaba seguro. Era Ángel, su hermano Ángel.

—Que sigan quietos —susurró a Eric—. Que nadie se mueva hasta que yo lo ordene, pase lo que pase.

El lobo agitó su cabeza un poco, obedeciendo pero claramente disconforme con la orden. Y después siguió el silencio. Lo segundos pasaban y Raven no vio nada que no fuera su hermano. Quieto en aquel lugar, posando ahora su mano sobre el árbol partido. Los ojos carmesí se cerraron, y Raven se sorprendió al ver un poco de humedad en ellos. ¿Pero que diablos?

Un ruidillo entre los arbustos de la izquierda lo sacó del ensimismamiento en el que su hermano lo tenía cautivo. Giró la cabeza con todos los sentidos alerta, esperando. Cuando una pierna atravesó la espesura y se adentró en el claro, no pudo más que aturdirse. Pero que… ¡¿Qué diablos hacía Zoe en un lugar como ese?!

Buscó a su hermano que se había escondido tras un árbol, rehuyendo de la presencia de la niña. Raven estuvo confuso unos segundos hasta que cayó en la verdad. ¡Ese maldito de Izan! Es verdad que su hermano se veía involucrado en la confrontación, pero la manada del Norte no le buscaba a él, ¡iban tras Zoe!

Sintió como uno de los lobos hacía amago de moverse, pero el vampiro volvió a echarse sobre Eric, ordenándole que mentalmente lo detuviera. El lobo pardo obedeció, todavía igual de desconcertado que momentos antes había quedado Raven.

Raven esperó un poco más. Tenía que saber algunas cosas más antes de entrometerse en la escena. Ahora mismo le gustaría conocer exactamente que diablos fue lo que vio el Beta. Oh… pero ya ajustarían cuentas cuando regresara. Iba a recordar toda su vida lo que era burlarse de un vampiro. ¡Eso lo aseguraba!

Tras unos segundos, Zoe seguía buscando por el claro, parecía que esperaba a alguien. Ángel, por lo que pudo apreciar, seguía allí mirándola pero sin moverse, por algún motivo la tristeza que antes había percibido en él ahora se había convertido en algo cálido. Era realmente imposible de describir. ¿Conocía su hermano a Zoe? ¿Era a él a quién esperaba? ¿Y si es así… porque se escondía?

Un enorme lobo voló sobre el claro, dejándose caer delante de Zoe. Raven sintió sus músculos tensarse por el impulso de colocarse frente a la niña, aun así se obligó a quedar quieto. Observando.

El licántropo no cambió de fase, pero pareció comunicarse con Zoe. Era extraño, Eric no parecía oír lo que decían. No lo entendía. Sin embargo la pequeña se reía y asentía, acariciándole tiernamente el morro. Sin embargo, en ningún momento, mostró intención de transformarse ella también.

—¿Qué ocurre? —preguntó Raven, agachándose de nuevo sobre la oreja de Eric.

No tengo ni idea. Ese lobo no pertenece a nuestra manada. Es la única explicación que puedo darte a que no le escuchemos.

—Pero Zoe lo hace. —insistió Raven.

Eric sacudió la cabeza pensativo y estuvo a punto de decir algo cuando, en uno de los movimientos de Zoe, la niña levantó la mano y mostró claramente una marca de emparejamiento en su muñeca.

Todo quedó claro, sin tener que acudir a las palabras. Zoe podía escucharlo aunque no fueran de la misma manada porque estaban emparejados. Raven sabía que los vampiros podían entender a todos los licántropos, pero seguramente había demasiada distancia para escuchar los pensamientos del lobo.

Buff… a Neo le daría un ataque cuando lo descubriera. ¿Era esto, lo que tanto quería ocultar Izan? Diablos, suponía que sí.

Bien, ahora todo parecía una simple cita romántica. No comprendía que hacía su hermano allí mirando, con una expresión seria. Estaba demasiado hosco y aunque Zoe no hubiera descubierto su olor, estaba seguro que no pasaría mucho antes de que su compañero sí lo hiciera.

O puede que ese tiempo necesario no corriera a su favor. Cuatro lobos más aparecieron de repente, acercándose lentamente a Zoe y al lobo negro. Parecían intercambiar algunas palabras mentales, pero Raven seguía a alerta pues conocía ese pelaje, el lobo nevado que había intentando matarlo el día antes de su unión con Neo. Nunca olvidaría un pelaje albino tan hermoso.

Volvió a ordenarle a Eric que detuviera cualquier movimiento de lo demás miembros de su manada. Todavía no era el momento. Si solo pudiera acercarse más sin ser descubierto...

Raven bajó de lomos del lobo pardo y se acercó a su pata para susurrarle:

—Espera a la señal. Entonces atacad con todas vuestras fuerzas. Esto ya no es solo por mi hermano, tenemos que sacar a Zoe a salvo de todo este problema.

Eric asintió con un movimiento de su morro. Raven le palmeó el cuello en confianza y avanzó unos pasos, desplazándose ágilmente sobre la hierba. Bordeó un árbol y se agazapó, esperando. Ahora estaba casi en el borde del claro y creyó conseguir entrever algunas palabras.

El lobo blanco caminó lentamente hacia el compañero de Zoe, pasando por delante como si fuera una presa en la cual echarse encima de un momento a otro. El lobo negro colocó una pata sobre Zoe, posicionándose encima de ella, intentando protegerla. Raven le miró la frente, tenía una especie de rombo, igual que, ahora que se fijaba, el lobo nevado.

¿Qué tenemos aquí, Abel? —dijo el albino con voz fina pero tranquila, demasiado tranquila—. ¿Hay algún motivo por el que tengas que ocultarle a tu Alfa, que encontraste a tu compañera?

Raven estuvo seguro de escuchar un ronco y bajo gruñido de advertencia por parte de, como acababa de mencionar el Alfa, Abel. Zoe seguía sin decir nada, apretada contra una de las enormes patas negras.

Déjame marchar, solo te pido eso, Farid. Alfa. —se corrigió rápidamente ante el silbido entre dientes del lobo blanco—. Deja marchar a mi mujer.

Farid, siguió paseándose lentamente, Raven podía sentir la clara intimidación que le causaba a Abel con ello. Los ojos morados del Alfa se posaban descaradamente en Zoe, evaluándola. Después de unos segundos, parecieron brillar con entusiasmo. El parecido era innegable.

Raven supo en ese momento que ese tal Farid, solo había seguido a un miembro de su manada, el cual creía que lo estaba traicionando. Encontrarlo allí con una hembra de otra manada seguramente había sido una sorpresa, pero reconocerla por su aspecto como la hermana de Alfa de la manada del Este sería totalmente un logro más que una preocupación.

El vampiro chasqueó los dientes, esto se complicaba cada vez más y más, y estaba seguro que si atacaban ahora, lo único que conseguirían era poner a Zoe es más peligro del que ya estaba.

¿Es esa, por casualidad, la hermana de Golden? Oh… si lo es —susurró con esa horrenda voz chillona.

Abel pareció reaccionar al tono de cazador de su Alfa, ya que agarró a Zoe por la camisa, levantándola con toda intención de salir corriendo de allí. Cuando giró el cuerpo hacia el Este, Raven no dudó a donde, claramente, iba acudir.

No logró dar dos zancadas antes de que un dolor impresionante consiguiera sacarle unos cuantos lastimeros aullidos. El lobo negro terminó tendido en el suelo, chillando sin parar, parecía a punto de revolcarse en la tierra.

Raven dio un paso hacia delante, alarmando, cuando Farid levantó una zarpa sobre la cabeza de Zoe, que estaba demasiado preocupada por su compañero como para fijarse del peligro real que estaba corriendo. Desde allí, el vampiro podía leer el miedo en la niña.

Todo pasó muy deprisa, el Alfa se vio detenido por dos manos que lo sujetaban con suma fuerza. Sus ojillos morados se clavaron en el vampiro que lo inmovilizaba. Ángel se había movido con tanta rapidez, que Raven casi no pudo verlo. Esa agilidad no era normal, ¡maldición, estaba seguro de que no lo era!

¿Quién eres tú? —escupió, mirando al vampiro con inesperado interés—. Te pareces a alguien que tuve el placer de conocer no hace poco. Tienes que estar relacionado con él, sois… —pareció plantearse el adjetivo—, igual de sexys.

Raven apreció como su hermano encogía los ojos, retirando la zarpa con sus manos en un movimiento brusco, haciendo que Farid tuviera que echarse hacia atrás. Había un poder claro en él, uno que hizo al Alfa replantearse la idea de enfrentarse al desconocido vampiro.

—No tengo por que darte explicaciones y mucho menos mi nombre. Quiero veros lejos de esta niña, ahora —sus ojos rojos ensangrentados y letales, hicieron al lobo retraerse—. No tengo nada contra los licántropos, no lucho contra lobos. Así que, me da igual de que manada seas, coge a tus soldados y márchate de aquí.

El aire se contuvo en los pulmones de Raven. Lo había hecho inconscientemente, no tenía necesidad de respirar, pero el asombro lo había llevado a tomar una buena bocanada de aliento.

Esa voz autoritaria y segura, con ese tono tan hermoso… hacía mucho que no la escuchaba. Para su desconcierto, sintió tranquilidad, alivio. O fue hasta que Ángel se encogió sobre su estómago para toser descontroladamente, la sangre que escapó de su boca, de forma llamativa y escandalosa, embadurnó sus manos y manchó con gotas rojizas oscuras la tierra a sus pies.

Farid se había sentido intimidado durante unos segundos, pero ahora ya se había repuesto. El vampiro parecía muy seguro de sí mismo, pero con esa demostración, dejaba claro que estaba enfermo y por consiguiente, no al cien por cien de sus facultades.

Se relamió el morro con una enorme lengua que puso en alerta a Ángel. Miró a Abel que seguía revolcándose de dolor a su lado y después echó mano a la pequeña Zoe, todavía a su espalda. No eran fuerza suficiente para poder enfrentarse a un Alfa, su Omega y varios soldados más.

Ángel estaba en una encrucijada, puede que ese fuera el momento que tanto había esperado. La muerte que tanto ansiaba, pero… no a costa de la vida de Zoe. Nunca a costa de la vida de su pequeña Zoe.

Y si te digo «vampiro» que esa niña de ahí es mi presa y que esa basura de lobo, será juzgado por su traición… ¿Qué harías?

El salto de Ángel sobre la cabeza de Farid, seguido de un manotazo que le arrancó la piel del cuello, fue toda la respuesta que el Alfa necesitó. El lobo blanco aulló enfebrecido antes de tirarse sobre el vampiro, colocando una garra sobre su cuerpo en el suelo e intentando inmovilizarlo.

Ángel se revolvió con unos movimientos rápidos y desquiciados, sin importarle la sangre que escurría de sus labios. El Alfa le golpeó con su zarpa, lanzándolo unos metros más allá y mirando a Zoe, que se había encogido al lado del cuerpo de Abel. Parecía dispuesta a entrar en fase cuando algo captó la atención de todos.

Raven saltó al claro, tomando el cuerpo de Ángel aun en el aire y en dirección a golpearse contra el tronco de un árbol. Ambos hermanos se miraron con sorpresa.

—No se que diablos está pasando aquí, pero hay que sacar a Zoe de este lugar —fue lo único que dijo Raven, intentando apartar las ansias de preguntarle a su hermano que diablos estaba haciendo y donde demonios había estado.

Otro vampiro. Farid volvió a ponerse un tanto nervioso. Si seguían viniendo refuerzos, él se vería en desventaja. Tenía que terminar lo que había empezado. Corrió hacia Zoe, que todavía estaba mirando a Raven casi aliviada por la presencia de una cara conocida, y abrió su boca en un mordisco letal.

Raven corrió, saltó unas cuantas piedras y casi voló para intentar atrapar a Zoe. Cayó sobre ella, protegiéndola con su cuerpo cuando sintió el sonido de un golpe hueco sobre su cabeza. El Alfa cayó hacia atrás, con la cabeza girada hacia la derecha de muy mala forma.

—¡No toques a mi hija! Maldito seas, como le pongas un dedo encima a mí hija… yo… yo…

La espalda de Ángel se levantaba sobre Raven. Éste parecía en extremo cansado, no solo por el rápido movimiento, si no por el esfuerzo hecho en cada ataque. Raven vio horrorizado como su hermano perdía el equilibrio y caía hacia delante, arrodillado frente al Alfa y los demás lobos que aullaban sedientos de sangre.

No tardó más de dos segundos en darse cuenta del estado en el que se encontraba el otro vampiro. Todo el suelo frente a él cubierto de oscura sangre, sus ojos estaban velados y el cabello se había soltado en algún movimiento anterior. Iba a desmayarse. Raven estaba malditamente seguro de que Ángel estaba a punto de perder el conocimiento.

Con todas sus fuerzas, sopló entre dos dedos colocados previamente en su boca. El silbido atravesó el claro como un rayo, haciendo que los lobos encogieran las orejas. Los cuatros licántropos en la retaguardia saltaron, colocándose con fiereza frente a ellos. Sus gruñidos salieron ásperos, abriendo la boca y enseñan las filas de letales dientes.

—Raven… ¡Oh, Raven! —gritó Zoe, agarrándose al jersey de su cuñado y escondiendo la cabeza en él—. Dime que esos son Eric y Taix, por favor… por favor… —susurró, entrando en llanto.

Raven le acarició el pelo, intentando tranquilizarla. Pequeña niña, demasiado para enfrentarse a este problema y todos los que estaban por acontecer con ese matrimonio suyo. Nunca entendería quién diablos decidía las parejas de los licántropos, pero merecía unas cuantas patadas en el culo.

—Tranquila. Estoy aquí y voy a devolverte a la Propiedad de una sola pieza —se mordió el labio cuando escuchó como los lobos de ambas manadas se enzarzaban en una cruenta pelea—. Neo va a matarme —masculló entre dientes.

¡Y vaya si lo creía!

Un sonido a su espalda. Abel se levantó del suelo, saliendo de fase y arrastrando sus pies hacia ellos. El dolor produciendo por el «rayar» de su Alfa, le había dejado demasiado débil para siquiera mantener su estado de lobo. Pasó ambos brazos por el cuerpo de Zoe, acogiéndola con evidente calidez y protección. Raven la dejó ir.

El muchacho, tenía una expresión seria, un cabello negro y oscuro, tanto o más que sus ojos. Su cara parecía estar echa de piedra, el vampiro no podía preveer nada de sus intenciones tras esa fachada de indiferencia.

Cuando dejó a Zoe segura en brazos de Abel, se acercó a Ángel, agachándose a su lado y pasándole una mano conciliadora por la espalda. Su hermano parecía convulsionarse, mientras más y más chorros de sangre escapaban de su boca. Sintiendo dolor ante esa imagen, apartó varios mechones del oscuro cabello sobre su cara, logrando así mirarlo a los ojos.

Ángel mantenía ese color rojizo en ellos, seguramente por la pérdida de sangre. En realidad, él no recordaba si cuando era pequeño ya los tenía así.

—¿Ángel? —preguntó suavemente.

El vampiro alzó la cabeza unos centímetros, entrecerró los ojos y separó los labios. Raven estaba expectante, había pasado los últimos años soñando con este momento. Imaginando cuales serían las primeras palabras que su hermano le dedicaría.

No fue nada de lo que pensó.

—¿Quién eres? —la voz, ahora un poco más ronca que antes, se dejó escuchar casi como un suspiro.

Fue un duro golpe para Raven. Sin embargo, volvió a despejarle la cara y acercó su frente a la contraria. Su hermano estaba demasiado débil para protestar por el sospechoso roce.

—Soy Raven.

La expresión precavida de Ángel pasó a una triste, cerró los ojos, como conteniendo unas rebeldes lágrimas y le rozó con la mejilla, terminando por enterrar la cara en la curvatura del cuello de Raven.

—Hermanito. Pequeño niño. Te has puesto muy grande.

Varios golpes más sonaron muy cerca de ellos. Un golpe de viento los hizo agacharse cuando un enorme lobo fue expedido sobre ellos y arrojado a unos metros. Raven se relajó cuando fue un rombo lo que vio en su frente.

—Tenemos que salir de aquí —cogió a Ángel para levantarlo, pero su cuerpo no respondió. Raven tomó aire antes de curvar su estómago y en un movimiento rápido cogerlo en brazos. Su hermano soltó un pequeño resoplido de dolor, pero eso fue todo. Raven se volvió hacia su cuñada—. Zoe, entra en fase. No podemos quedarnos, por lo menos vosotros tenéis que volver a la Propiedad.

Zoe miró a su marido, serio a su lado, con un brazo posesivo en su espalda. Después sus ojos azules giraron hacia Raven. ¿Qué debería hacer ella? ¿Obedecía a Raven? Bien, si recapacitaba, él fue quién comandaba a la manada. Hasta Taix seguía sus órdenes. Se había lanzado para protegerla. Ahora, ponía la seguridad de ella ante la de todos los demás. Suspiró, demasiado nerviosa para seguir cavilando. Neo no solo iba a matar a Raven, a ella la despellejaría. Ya lo estaba viendo.

—Está bien. No se si podré ir muy rápido con tres personas montadas encima pero… lo intentaré.

Raven asintió, pero solo pudo dar un paso hacia ella. El aullido de dolor que escuchó le pasó como un rayo por la cabeza. Su cuerpo se volteó por instinto y lo que vio lo dejó paralizado. Un lobo pardo estaba en el suelo, siendo aplastado por el cuerpo de uno avellana. Parecía poderoso, si no se equivocaba, el Omega de la manada del Norte.

Sus manos se volvieron rígidas ante el segundo aullido de dolor. Tenía que volver a la Propiedad, tenía que dejar a Ángel y a Zoe, allí y a salvo. Pero… pero…

—¡Mierda! —gruñó entre dientes. Acercándose en dos zancadas a Abel y soltándole el cuerpo de su hermano en sus enormes y grandes brazos. Ángel dio un ligero resoplido y cerró los ojos. Raven se horrorizó cuando el brazo de su hermano cayó flojo a un lado—. Por favor… llévalo, coge a Zoe y salid de aquí —se giró hacia la niña, acariciándole el despeinado cabello rubio, la miró fijamente a los ojos con confianza y seriedad—. Cuando llegues, di que avisen inmediatamente a Izan. Después dile que yo he ordenado que les de asilo a estos dos. Que no tome ninguna represalia contra Abel, que yo… lo mando así —volvió a repetir.

Zoe pareció bastante sorprendida por el sorpresivo tono autoritario, sin embargo, si estaba pensando algo contrario a la decisión del vampiro se lo guardó, agradeciendo la ayuda para Abel.

—Ten cuidado.

Necesitaría más que cuidado para salir de aquel atolladero. Se quedó allí quieto hasta que los vio a los dos de correr hacia el bosque. Seguramente Zoe no querría entrar en fase allí y él, en cierto modo, lo comprendía.

El siguiente aullido de dolor le sacó de sus pensamientos. Se giró como un resorte y buscó al lobo con la mirada. Estaba en el suelo, ahora con un enorme charco de sangre. La cara contraída hacia arriba, la boca abierta, no se movía. Raven sintió la sangre caer por su frente de nuevo, por sus brazos. Su propio sudor haciéndole tangible el nerviosismo por tal horror.

—¡Eric! —gritó desencajadamente, corriendo con todas sus fuerzas.

Se lanzó hacia el lobo avellana, agarrándose a su cabeza por detrás, como un animal salvaje. El Omega intentaba lanzarle bocados desesperados, pero Raven no le dejaba encajarlos. Sin embargo, él si que le golpeaba, haciéndole heridas por todo el lomo. Alzó ambas manos y desgarró brutalmente su cara, disfrutando de los chillidos que daba el licántropo.

En un momento de locura, se enganchó a su oreja con los dientes, tirando de ella hasta que le arrancó un pedazo, escupiéndolo a un lado con asco. Raven no tardó mucho en ser derribado por otro lobo, pero pronto estuvo de nuevo en pie, rajándole certeramente la garganta con sus dientes.

Estaba enganchado en otro lobo de pelaje mas oscuro, cuando sintió una zarpa abrirle tres enormes surcos en la espalda. No muy profundos pero atravesándolo completamente de arriba abajo. Raven giró su cabeza en el momento que veía a Eric mordiendo la yugular del Omega.

¡Gracias a Dios que estaba bien!

Se dejó caer al suelo, sintiendo algunas piedras clavándose en su trasero. La tierra húmeda mojaba sus manos y unas cuantas gotas volvieron a desprenderse del cielo como el día anterior, ahora mojándole la cara y el cabello.

No hacía falta revisar el estado de la pelea, ellos tenían absoluta ventaja sobre la manada del Norte. Tuvo fe de ello cuando Farid aulló por la retirara, poniendo a todos sus soldados en marcha, por supuesto, menos el cuerpo de uno que había matado Raven.

Eric lo ayudó a levantarse del suelo con su morro y Raven simplemente se agarró del pelaje, intentando que las piernas le sostuvieran. El exceso de adrenalina casi le había hecho olvidar el miedo, el temor, el cuidado que debería tener.

Miró a los soldados, a los miembros de la manada que lo habían acompañado. Todos estaban visiblemente bien. Estaba tan aliviado, tanto. El sentimiento cambió a uno de incertidumbre cuando los cuatro lobos lo rodearon.

Raven tuvo muchos pensamientos recorriéndole la mente ante esa extraña acción, y reconocía que no todos ellos eran buenos. Sin embargo, los licántropos se sentaron sobre sus patas traseras y agacharon solemnemente su cabeza para después alzarla en un largo y orgulloso aullido.

El vampiro no sabía que estaba ocurriendo, pero se sintió bien, orgulloso de cada lobo frente a él. De su fuerza, su coraje, de toda esa bravura que habían demostrado.

Taix se acercó, dejando que su pelaje grisáceo se meciera entre el viento y las brillantes gotas de lluvia. Al colocarse frente a Raven, agachó la cabeza.

Te reconocemos como el marido del Alfa. Te reconocemos como el segundo al mando. Te reconocemos como guerrero. Tienes todo nuestro respeto y fidelidad, para siempre. Pase lo que pase.

Los otros lobos volvieron a aullar, en un signo claro de conformidad. Raven se quedó fijado al suelo, casi creía que tenía algo sujetándole los tobillos. No podía apartar la mirada de aquellos seres tan magníficos, a pesar de todo lo que hubiera pensado en un principio. Él era el que tenía que mantener un total respeto por ellos y no al revés.

Habían demostrado ser piadosos, comprensivos, indulgentes. Reconocía que su clan, o la mayoría de sus miembros, si era verdad todo lo que había descubierto en los últimos días, no merecían ni una pizca de toda esa condescendencia. Admiraba ciegamente la tolerancia de los licántropos y la agradecería. No tenía vida ni años suficientes para poder dar gracias por ello.

—Yo… no merezco esas palabras —y en realidad lo pensaba. Puede que su estatus fuera superior, pero… aunque fueran lobos salvajes, tenían más «humanidad» de las que ellos, los vampiros, podrían alguna vez soñar—. Vosotros sois unos fieles soldados. Ahora entiendo porque Neo está tan orgulloso de vosotros. Gra… —la palabra se le atragantó un poco, no muy acostumbrado a decirla y mucho menos sin dañar su orgullo—. Gracias por seguidme. Por dejarme manejar esto. Por salvar a Zoe y por proteger a mí hermano.

La voz de Raven salió segura y digna, cautivando un poco más con su solemnidad a los lobos.

Gracias a ti por conseguir que esta misión fuera un completo éxito —contradijo Taix, casi dulcemente.

Eric lo empujó con el morro, haciendo que Raven trastrabillara un poco hacia su derecha. Parecía que los golpes, que antes casi no había sentido, empezaban a dolerle después de desvanecerse algo del entumecimiento de sus músculos.

Móntate —silbó casi en un sonido bromista.

Raven le dio una palmada en el cuello y sonrió escuetamente, intentando no mostrar mucho de lo aliviado y completamente flojo, que ahora se sentía. No pudo saltar, así que trepó por la pata y se agarró al pelaje pardo de Eric, rezando por no caerse y romperse la cabeza. Aunque suponía que tampoco moriría por eso.

A los pocos segundos sintió su cuerpo flotar y supo que estaban en movimiento. Corrieron de nuevo por el bosque, a una velocidad bastante considerable. No tardaron más de diez minutos en alcanzar a Zoe.

Raven no pudo verse más sorprendido, Zoe aun siendo una niña, en formo de loba era enorme. Su pelaje no podía decirse que fuera dorado, más bien tornando a trigo. Aunque su tono fuera apagado y menos brillante que el de Neo, se veía hermosa y fuerte.

Sus ojos corrieron rápidamente hacia Abel, que sostenía a Ángel muy pegado a su cuerpo, el cual por lo que veía Raven seguía inconsciente. ¿Qué diablos le había pasado a su hermano para encontrarse en ese estado? Se veía tan enfermo, con tanto sufrimiento.

Eric pareció leerle el pensamiento, porque acercó su cuerpo a Zoe y copió su ritmo. Raven alargó un brazo y acarició la cara de Ángel, apartó unas cuantas finas hebras oscuras de su cara y frotó su mejilla. Los vampiros tenía un tono claro de piel, pero su hermano estaba sumamente pálido, casi parecía un muerto.

—Gracias, ya puedes dejármelo a mí.

Abel negó con la cabeza.

—No es nada comparado con lo que tú has hecho por mí. Si no hubierais aparecido, tendría que haber presenciado como mataban a Zoe sin que pudiera hacer nada. Y te juro —dijo levantando un poco el tono de voz—, que yo hubiera hecho lo que fuera, porque la dejaran ir. Hasta hubiera ofrecido mi vida a cambio. Lo juro.

Raven recordó su protección, como se había colocado frente a la niña. Como más tarde le pasó una pata por encima, intentando esconderla aun más.

El vampiro asintió.

—No me cabe la más mínima duda de que así hubiera sido.

Ninguno de los dos dijeron nada más. Raven sintió el peso del cuerpo de su hermano Ángel y lo apretó contra sí mismo. La lluvia seguía empapándolo, las gotas de su largo flequillo caían hermosamente sobre el rostro de su hermano.

Amaba esas finas líneas de su cara, los delgados labios, la esbelta nariz. Ese cabello, fino, oscuro, extremadamente liso y largo. Las delicadas hebras que le caían por el rostro, si ya era atractivo de por sí, solo recreaban aún más su belleza.

Se parecían mucho, pero Raven tenía claro quién era el hermano guapo de los dos. Esperaba que Neo no babeara cuando lo viera. Ahora que la tensión se había alejado un poco de sus hombros, dejó que su mente navegara con tontos pensamientos. Suponía que tendría que pegarle cogotazos a Neo cada vez que lo viera con una mirada lujuriosa hacia su hermano.

El pensamiento por un lado le hizo gracia y por otro le molestó. Era un estúpido imaginando esas cosas con todas las dudas que tenía. Además, su hermano había dicho… hija. Había gritado que Zoe era su hija. ¿Qué diablos significaba eso? Casi no podía retener las ansias por saberlo.

¿Qué pasó ese día cuando tenía siete años? ¿Por qué perdió su memoria? ¿Y que tiene todo eso que ver con Zoe? ¿Por qué su hermano se había ido dejándolo solo? ¿Qué clase de enfermedad tenía para estar tan débil?

Le susurró a Eric que acelerada. Tenía que enterarse de muchas cosas. ¡Quería saber la verdad!

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24 comentarios:

  1. ESTADO : TIRANDO ESPUMA POR LA BOCA, REVOLCANDOSE EN EL SUELO Y HABLANDO 6 LENGUAS AL MISMO TIEMPO.
    AHORA... COMNEZANDO A LEER

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  2. mmm T-T, no se que decir... las lagrimas corren por mis ojos y por el teclado. T-T
    waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    yo tambien quiero un hermano sexy.
    hay beta, si que te la has buscado, ya veremos como te va el siguiente capitulo, jajajaja como es eso que Zoe es la hija de Angel, jajajajaja "infidelidad" kya.
    hazta yo babiaria si mi cuñado fuera asi de sexy, reven agradese el sello, asegura su fidelidad. XD
    continuacion!!!!

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  3. y por ultimo una jajajajajajaja, sabia que seria la primera.

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  4. Demasiadas preguntas....y pocas respuestas,esta semana se va hacer muuuuuuy larga.
    Te quedo genial la escena de la lucha !que demonios! todo el capítulo quedo genial.Besos

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  5. Totalmente de acuerdo, ha quedado genial :D pero no puedo esperar a saber de Ángel
    ..cuando se escondió en el arbusto y se quedó mirando a Zoe con cariño pensé que estaba enamorado de ella, pero que ella quería a Abel...que sorpresa que sea el padre!! :O:O jajaja

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  6. Fati,que haces que no estás escribiendo...!!!!

    Ya se esta tardando el siguiente capitulo,cuanto misterio,por favor...y Neo,recuperandose,se le hecha en falta ainss!!

    Tenemos muchas cosas pendientes,y tanto por descubrir, que no te creas que se nos va a olvidar a ninguna de nosotras ein??
    Lo tenemos todo muy apuntadito,asi que está la cosa que arde.

    Este capitulo está diseñado para enfocar el misterio de las familias de los dos protas,y por otro lado esta esa misteriosa desaparición de Angel,aparte también añades la enfermedad de él(no será la misma que la de Dayira no?).
    Ademas se ha ganado el respeto de la manada, y su cuñada esta con él, y su marido agradecido.
    Y por favor,la madre de Neo con Angel...que bueno,estoy super interesada.

    Besos y abrazos,...y te esperamos.

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  7. joder mujer contigo mira que lo dejas en lo mas emocionante, WTF como esta la onda esa de que Zoe es la hija de Angel guauuuu ora si te sacaste un 10 ni por aqui se me paso esa opcion... ñahhh pero esta bueno cada capitulo se pone mas y mas esta interesante, me gusta qu estas retomando la vida de amos bandos, Eric me agrada es tan adorable y un muy b uen amigo, los demas lobitos que reconocieron a Reaven me calleron bien la pelea estuvo de pelos me hizo recordar la pelicula (por cierto mi favorita) de underworld kyaaaaaa, 30, 20, 40 hojotas que han valiudfo mucho la pena no podre esperar mucho con la emocion para el proximo capitulo me muero por leerlo YA, MUJAJAJA trabaja a tu ritmo ya te espere 1 año para el noveno apitulo que sera una semana MUJAJAJA... oh es cierto hice lo que me dijiste les cambie el nombre por los personajes de naruto de heho tengo la version esta de la novela y la otra para mi hermana que se puso como loba cuando le dije que seria continuada en novela y con otros nomb res asi que le he cambiado y te ACLARO es para mi perversion propia no lo pienso publiar ni nada (ni se hacer eso para empezar y si lo llegara hacer seria con tus derechos como la dueña propietaria de esta mega historia jejeje...) tambien ya leei la otra historia que me recomendaste y tambien me facino me lo imagine todito MUJAJAJJA... bueno ya leje aqui y otra ves gracias por dejarnos saber la ontinuacion de esta historia que me ha enganchado bien... oh, oh, no estoy tan chaval como piensas pero si he dicho que he crecido on tus historias es por que tenia curiosidad y casualmente me enontre con una historia tuya y de ahi mi mente se torcio jajajajaja tu eres la culpable jajajaja no yo la tori desde hace mucho bueno continua la serie esperare ansiosamente.

    atte: anbank4 tu FAN

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  8. Fatiii!
    ohh! esta ya es mucho! >< Fati! cásate conmigo! te cuidare y querré por siempre! Si creía que no había nada mejor que una actualización de tus novelas, debo aceptar que me había equivocado! Nada es mejor que leer dos actualizaciones al mismo tiempo! (respira, respira).
    diablos, esto es mejor que navidad. ><
    había terminado de leer LH cuando de repente bajo un poco mas y.... paf! aquí estaba MSM!
    Aunque lo leí un poquito mas hiperventilada de lo normal (no es como si la locura de LH se me fuera a ir en dos segundos) Creo que la sonrisa estúpida me va a durar a lo menos un mes ><! xD
    Me salvaste del peor día del año, en serio. no sabes como te lo agradezco!
    Ahora si, iré al grano! me he quedado con un centenar de dudas: como es eso de que Ángel es papa de Zoe? creo que mas de uno se llevara un reto por parte de Neo. Me lo imagino y ya empiezo de nuevo *¬*. Creo que esta semana es un caso perdido, definitivamente no dormiré xD.

    Otra vez te digo muchas gracias Fati! :O De verdad me vuelvo loca con tus novelas, si hasta parezco enferma! xD

    Un beso y un abrazo enormes, muchos ánimos! te espero con ganas!

    Sofia

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  9. Dios mio tuve como 20 orgasmos mientras leía y menos mal que no apareció Neo por que sino habrían sido muchos mas, lo extrañe mucho :(

    Que buena actualización se me sobre calentó el cerebro ¿era Ángel el otro caso de relación vampiro lobo? la verdad no me molestaría que Neo tuviera por hay también un lazo sanguíneo con Raven el incesto me pone mil. ¿Sera que la visión del antiguo beta también este relacionada con Ángel? ¿ quien es el padre de Zoe? en el caso de que Ángel sea la madre si no me equivoco el vampiro primogénito podía procrear.

    Oh dios me vas a matar!!

    Con un hermano tan sexy yo encerraría a Neo de por vida porque ya sabemos que los vampiros pueden hacer que los lobos se exciten aunque estén emparejados.

    Ino y shino?? que pareja más rara jajaja

    Me encanta el trío de Izan, Raven y Eric

    ¿Que dirá Neo cuando se entere de lo que pasó?

    Neooooooo te amooooooo!!! Bueno mis neuronas comienzan a explotar y comienzo a ponerme incoherente asique adiós espero con ansias la próxima semana.

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  10. Langui:
    Je... me encanta la forma que tienes de desvariar jajaja XD Y cojones, que dijiste que serías la primera y lo conseguiste. Que perseverancia, chica XD
    Je... hay Izan... se llevará una regañita, pero bueno, en caliente se dicen muchísimas cosas, jeje.
    Sobre Ángel papá no diré mucho, solo que ya lo veréis, aunque supongo que estáis un poco confundidas con eso XD
    Gracias por el comentario (o comentarios XD) siempre se agradece una cabecita loca como la tuya para alegrarse un poco.
    Xao y nos vemos!!

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  11. Isolde:
    Que bien que todo te parezca genial. Se nota que disfruto mucho de las escenas de acción, me salen muy rápidas, como si no me costara escribirlas, igual que las de sexo. Puedo hacer unas diez páginas seguidas sin ni siqueira darme cuenta, jojo.
    Si, son muchas preguntas, pero en el próximo la mayoría quedarán contestadas, que ya era hora.
    Muchas gracias por el comentario, estoy demasiado entusiasmada con todo esto como para ni saber que decir.
    Gracias Iso. Nos vemos.

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  12. Ita:
    También te ha gustado a tí!! Desde lo de la otra vez, siempre estoy en guardia al leer un comentario tuyo, porque sé que si hay algo que realmente no gusta, o no queda bien, me lo vas a decir.
    Ángel enamorado de Zoe?? Eso pareció? XD No que va, por ahí Ángel os dará otra buena sorpresa más adelante, je.
    Y sigo diciendo que con eso de que Ángel es padre Zoe vais un poco perdidas, ya sé que lo he dicho claramente, pero no me refiero a eso exactamente. Bueno, la semana que viene lo verás.
    Gracias por el comentario, Ita, siempre espero por tí, que lo sepas ^_^

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  13. Cuqui:
    Jajaja, las ansias te corroen jeje, Pero no creas, yo también estoy ansiosa por escribir todo lo demás. Es lo mismo que me pasa con LH, son tantas cosas las que quiero escribir y colgar para que las leáis, que casi no puedo dar a basto con todo. Y lo peor es que, la imaginación corre muy pronto, pero después escribirlo es mucho más pesado UU
    Yo también eché en falta a Neo, de verdad que quería añadirlo en la última escena, pero ya no me daba tiempo T_T
    Por supuesto que no se te pueden olvidar! Eso demuestra que te gusta, y yo estoy que babeo de placer XD
    Por supuesto, este capítulo estaba puesto para dar espectación pero también para dar pie a que todo pudiera tener una aclaración pronto.
    El en próximo sabréis porque se fue Ángel, aunque alguna lo odiaréis, será una sentimiento contradictorio, ya veréis. Y no, la enfermedad de Ángel no tiene nada que ver con la de Dayira.
    Raven a conseguido subir un poco de estatus, y conseguirlo todo con sus propios medios, no por el nombre de su familia, del que tan orgulloso está, aunque ahora parece que ya está abriendo los ojos y los está viendo como en verdad son, peligrosos.
    Sigo diciendo que con Ángel papá os estáis confundiendo, no es lo que pensáis, para nada estáis encaminadas. La madre de Neo no tuvo nada que ver con Ángel, ya lo verás en el siguiente.
    Nos vemos, estoy deseando ver tu reacción al próximo capítulo, jojo.

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  14. anbak4:
    Emocionante?? Yay, eso me gusta XD Siempre intento que mis novelas tengan unos cuantos secretitos que ir sacando a la luz cuando lo veo conveniente, jeje.
    Vuelvo a decir que con Ángel no es lo que pensáis. Quería confundiros con esa grito del vampi, pero veo que os he perdido completamente.
    Eric es adorable, es un personaje que me sirve para darle un toque tierno a la novela y me va de perlas XD
    Los demás lobos vieron la fuerza, el valor, el coraje y el honor de Raven, espero que esto le sirva al vampiríto para aprender un poco más de la vida.
    Tanto te gusto la escena de acción??? Guau! Y no se... no he visto Underworld, es esa en la que la prota es una vampira vestida de cuero o algo así?? Me la apuntaré para futuras sesiones nocturnas XD
    Me alegra que la tengas en versión Naruto, en realidad no me importa. Pero no la cuelgues en ningún sitio, ni aun diciendo que soy la autora. Solo guardatela en tu pc para tí y tu hermana. En realidad, no quiero que mis escritos salgan de este blog, así podré evitar un poco mejor los plagios y demás. No te molestes, al revés, me agrada que te hayas tomado la molestia de tenerla en versión Naruto, espero que la hayas disfrutado y que tu hermana esté tan ilusionada como tú, en realidad me da un placer muy grande el solo pensarlo, jeje.
    anbank, eres chico o chica?? En realidad ya no recuerdo si me lo has dicho con antelación, pero por tu fomra de escribir me hace pensar que sí.
    Yo te torcí la mente?? Mi culpa?? Se que estás bromeando, pero aunque fuera verdad, lo único que me sentiría es orgullosa. Porque eso implica que te gustó lo suficiente como para producir ese efecto, jojo.
    Gracias, en serio, espero seguir viéndote por aquí, nos vemos!!!

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  15. Sofía:
    Jajajaja... si no me estuviera a punto de casar, dentro de unos... nueve meses aproximadamente, reconsideraría tu oferta seriamente XD
    Casi no puedo creer que te haya gustado tanto, jajaja Y dos actualizaciones son un lujo para ustedes pero no sabes el trabajo que me cuesta a mí.
    Que bien que te pude alegrar el día, me siento hasta un poquito orgullosa y todo XD
    Tu eres la única que no ha hecho suposiciones sobre la paternidad de Ángel, me gusta XD
    Neo se cabreará un poquito... un tantito... un muchito... bueno prepárate porque vendrán fuegos artificiales.
    Yo soy la debería darte las gracias a tí por leerme, no sabes el apoyo que me das y la gran ayuda psicológica que resulta para mí, gracias!!
    Yo te espero con más ganas, jajaja, nos vemos!!

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  16. Kiku:
    Yo también extrañé a Neo, la verdad es que me gusta que los personajes principales siempre estén juntos... odios los capítulos en los que no aparece uno u otro... aunque a veces la trama lo requiere y en realidad no puedes hacer nada.

    Uis, Uis, kiku, hay algo de todo lo que dices en el segundo párrafo, que es correcto. Está claro como el infierno que no te voy a decir qué. Si no, después no te sorprenderías, pero vaya... me sorprendió una de tus conclusiones... ejem XD

    Jajaja, por supuesto!! Si yo fuera Raven, estaría malditamente preocupado por Neo y Ángel... ejem... pero eso ya lo verás más adelante... uff... se me ve el plumero XD

    Es verdad que Ino y Shino, en versión Naruto hacen un pareja rarísima, pero no sabía quién escoger para que quedara bien y poder crear a Abel, así que quedó así XD

    Te gusta el trio de Izan, Raven y Eric??? A mí también!! Esos tres juntos son un show. Hasta he tenido ideas locas de una escena erótica con ellos tres... por supuesto eso es imposible, pero quedará siempre grabada en fuego en mi mente XD

    A Neo le va a dar tres infartos y luego se va a poner a gritar como un bellaco, aunque... todo cambiará cuando descubra algo que le va a resultar millones de veces más molesto... jojojojo

    Kiku, ya te había echado de menos en este capítulo, creí que te habías olvidado de mí T_T
    Te esperaré siempre, nos vemos!

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  17. jajaja no mujer de mi no te vas a desacer tan fácil es que mi notebook murió entonces tengo que mendigar computadores pero estaba verde por leer el cap.

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  18. waaa! eso fue tan...GRANDE!!! XD
    en serio, sigo emocionada!
    casi lloro cuando pensé q habían matado a Eric! me iba a dar mi ataque de histeria xD jajajajaja menos mal q sigue vivo, así podré seguir riéndome con las tonteras q hagan él, Izan y Raven; también me ha encantado la manera de asesinar licántropos de Raven...fue tan *¬*
    aaah, y eso de que Zoe es la hija de Ángel?? me tiene carcomiendo los pensamientos >w<
    y, y, y....shino? xDDD jajajajaja creo q le cambiaré un poco el físico a Abel, o mejor dicho, el cabello...LoL
    gracias x haber actualizado y espero con ansias el siguiente capítulo de esta obra maestra *_*
    (q hace realidad todo lo q quería q pasara en Crepúsculo y mucho más!! XD) yay! hasta el próximo capítulo!!

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  19. Yuki:
    Oh!! Llegas un poco tarde, ya decía yo que no habia aparecido jeje.
    A Eric no le pasará nada, tranquila, es un personaje demasiado versátil y funcional como para darme el lujo de deshacerse de él XD
    No te gusta la escena de acción, si no la manera de Raven de mantar licántropos??? jajaja Intentaré pensar en más movimientos sádicos para que los disfrutes, jojo.
    Sobre Zoe y Ángel ya lo verás en el próximo, tiene una explicación razones, lo juro.
    Porque le cambiarias el cabello a Abel?? Shino tiene el pelo oscuro como Abel, no creo haberme equivocado en eso, o si?? Ya me has hecho dudar XD
    Verás la continuación pronto, conforme de termine de solucionar unos asuntos volveré con las dos actualizaciones.
    Lo que no pasó en Crepúsculo??? Supongo que si la autora hubiera añadido pelea, hubiera quedado bien, pero siempre pensó en su público infántil antes que en nosotras a la hora de escribir, así que... si fue la editorial quién le dijo, nada de sangre o sexo, la pobre tuvo que obedecer. Aunque es una locura compararme con Meyer, que susto, todavía me falta mucho para llegar a esa mujer XD
    Nos vemos!!

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  20. Hola fatiiii
    ¡Dios cuanto tiempo sin saber de ti!
    ¿Cómo estas?

    Se que habías creado este blog y alguna vez me pase por aquí, pero apenas estabas empezando. De un delirio a otro acabe aquí de nuevo y me ha encantado que siguieras ese fic que ahora es MSM…
    Me ha hecho ilusión leerte de nuevo, si… porque fuiste una de las autoras con que me encariñe y seguí en cada actualización.
    Leí de nuevo la historia, ya original y ha sido fantástico… quedando en estos dos últimos cap, que en FF no esta.
    No me imaginaba que zoe estuviera involucrada en la “visión del beta” mira que este es un listillo… jeje ya se vera que pasa.
    Tambien ojeare tu otra historia.
    Soy xmaria3x... o bueno asi era mi nick ;)

    Un gran saludo.. Cuidate!

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  21. Si!! Me acuerdo de tí, Maria, verificando así tu comentario. Es verdad, te recuerdo de cada actualización que hacía en FF. Tú siempre me apoyaste y me seguiste, muchísimas gracias.
    Me alegro que te lo hayas leído en versión original, así entenderás mejor todos los cambios y demás... si no pues... podrías liarte, porque hay bastantes variaciones en comparación con el fic, sin contar los dos últimos capítulos que en Kyokami no existen.
    Pronto vendré con el próximo, estoy tardando un poquito más porque tengo una pelea con Ángel y Dante. Había una linea temporal que no me había dado cuenta de que no concordaba, estoy intentando arreglarlo, a sido una confusión al pasar el fic a novela. (en realidad, tiene más que ver los años que hace en los que pensé la trama y ahora no recuerdo XD)
    Un poquito de paciencia y tendréis el próximo en los próximos días, lo juro.
    Nena, mírate Lágrimas de Hielo, no tiene desperdicio, y copas... bueno, esa puedes esperar porque la estoy remodelando y arreglando para intentar editarla, así que si esperas un mes o por ahí, podrás leerla también entera.
    Gracias por seguirme hasta aquí, no sabes lo feliz que me hace que aun os acordéis de mí después de tantos años.
    Gracias!!

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  22. Solo una palabra detesto a Dante. Lo digo y lo repito
    En realidad Dante es tan melodramático perdió a su amor y todo pero el destino le dio otra oportunidad de ser feliz simplemente fue demasiado Cabezudo para tomarlo y lo único que logro al final fue lastimar a Ángel ni siquiera pudo ayudarle en sus peores momentos de la enfermedad. No me agrada y creo que nunca lo hará por más que tenga entender sus razones. Solo espero que las astilla no sea igual que el palo. XD

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  23. Bueno, hermoso capítulo. Concuerdo con Lirio, Dante...puff realmente me saca de mis casillas. Trato de comprender pero no entiendo tanta apatía y, por ende, crueldad. Esa posesión enfermiza. Me siento, de alguna forma, triste y no se vale...pero a la ves absolutamente hermoso lo que me hace sentir y recuerdo porque amo tanto la lectura, as buenas historias y aquí lo encuentro.

    La pequeña Zoe ha dado un gran paso y esperemos ver la reacción de Neo. y Raven, poco a poco, se va abriendo paso al corazón de la manada y al respeto de la misma.
    Sólo he encontrado un detalle al inicio, en el diario de Dante en la parte que dice "Mi sangre en mía." No sería 'es'?

    Creo que algo de razón he tenido al pensar que el dolor de cabeza de Raven se debe a los recuerdos, a su subconsciente. Ya deseo saber de que va. :)

    Saludines.

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    Respuestas
    1. Vais a formar un club antiDante o que? XD Yo creo que el amaba demasiado a su primera Alma, eso es todo. Es tan complicado...
      Sigo con tus coment que son mucho, aunque estoy disfrutando mucho de leerlos.

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